EL DEBATE ORAL SE EXTENDIÓ POR CASI UN AÑO Y MEDIO

El exfiscal Gustavo Demarchi, además de Mario Ernesto Durquet y Fernando Alberto Otero, fueron condenados a reclusión perpetua, y otros tres imputados recibieron penas menores, en el marco del histórico juicio de lesa humanidad por los crímenes cometidos por integrantes de la Concentración Nacional Universitaria (CNU). Raúl Viglizzo y Raúl Moleón fueron absueltos

(Agencia ANDAR)

En la tarde del martes 20, los magistrados del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata –Alfredo Ruiz Paz, Víctor Bianco y Luis Imas- dieron a conocer el veredicto del juicio en el que se ventilaron los delitos perpetrados por la asociación ilícita conocida como CNU que, en articulación con engranajes del Estado durante la última dictadura cívico militar, cometió secuestros, homicidios y desapariciones.

El exfiscal federal Gustavo Demarchi –sobre quien la CPM aportó un valioso documento hallado en el archivo de la DIPPBA- fue condenado a la pena de prisión perpetua tras ser declarado culpable de seis asesinatos y por haber integrado una asociación ilícita.

La misma pena recibieron el militar retirado Fernando Alberto Otero y el ex docente del Servicio Penitenciario Bonaerense, Mario Ernesto Durquet. En tanto, José Luis Granel fue condenado a siete años de prisión por ser coautor del delito de asociación ilícita.

Por su parte, Juan Pedro Asaro, que recibió una pena de 5 años por integrar la asociación ilícita de la CNU, quedará en libertad debido a los años que lleva cumplidos en términos de prisión preventiva. Su hermano Juan Carlos Asaro y Roberto Justel fueron condenados a tres años de prisión en suspenso, por lo que no quedarán detenidos. Por último, Raúl Viglizzo y Raúl Rogelio Moleón fueron absueltos.

Cabe recordar que la causa por los delitos de asociación ilícita, privaciones ilegales de la libertad y homicidios calificados, entre otros, contra 10 civiles y un militar que integraron la CNU en Mar del Plata comenzó a ventilarse en debate oral y público en junio de 2015.

Durante las audiencias pasaron más de 200 testigos sobre los casos de homicidio calificado de Enrique Elizagaray, Guillermo Enrique Videla, Jorge Enrique Videla, Jorge Lisandro Videla, Bernardo Alberto Goldemberg, Daniel Gasparri, Jorge Stoppani y María del Carmen Maggi, todos cometidos en el año 1975.

Los imputados son Jose Luis Granel, Juan Carlos Asaro, Luis Roberto Coronel, Roberto Alejandro Justel, Mario Ernesto Durquet, Raúl Rogelio Moleon, Juan Pedro Asaro, Marcelo Arenaza, Gustavo Demarchi y Fernando Otero, en su calidad de integrantes de la CNU y desde su inserción concreta en estamentos del Estado –como la universidad y la fiscalía federal- además de su vinculación con las fuerzas de seguridad, la Triple A y la CNU La Plata.

Sobre los elementos de prueba, contiene una vasta cantidad de documentos oficiales que fueron hallados en el archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) que gestiona y custodia la CPM, y que resultaron de especial importancia para el auto de elevación a juicio.

Acerca de la actuación de la CNU en La Plata y Mar del Plata –las dos ciudades en las que operó la organización de extrema derecha-, fueron de especial importancia los relatos de víctimas y querellantes (además de la vasta documentación de la DIPPBA) ofrecidos en el marco del Juicio por la Verdad, del cual se desprendió la instrucción de la causa CNU que desde el lunes 8 se juzga en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata.

En este sentido, en 2007 el ex militante de Montoneros Eduardo Soarez declaró, durante una de las audiencias del Juicio por la Verdad, que el abogado y ex fiscal federal Gustavo Demarchi “era el jefe real de la CNU y quien tenía a su cargo las relaciones políticas” de la organización, siendo coincidente su testimonio con el de otra testigo, Laura Chino, compañera de la ex decana de la Universidad Católica, María del Carmen “Coca” Maggi, asesinada por un comando de la CNU.

En 1974 Demarchi se convirtió en el primer fiscal federal de Mar del Plata y, según la investigación penal, tenía una rol fundamental dentro de la CNU: contrataba la mano de obra para cometer los crímenes y luego pedía el sobreseimiento o archivo de las causas que involucraban a algún integrante de la organización ultraderechista. Bajo sus órdenes, operaban Ullúa, Durquet, Delgado, Fernández Rivero, el librero Asaro, Viglizzo, el fotógrafo Moleón, Piatti y González.