La Guerra de Malvinas

Para el aula: sugerencias de materiales y documentos

Juan López y John Ward
Les tocó en suerte una época extraña. El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en un aula de la calle Viamonte. Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen. El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
Jorge Luis Borges.
Los conjurados
(Madrid, Alianza, 1985)
1- La resistencia a la dictadura y la Guerra de Malvinas

Documentos:

Movilización CGT 30 de marzo – Volantes – Legajo ex Dipba

Tapa de Clarín 3 de abril “Euforia popular por la recuperación popular de Malvinas”

Para pensar:

Leer los documentos propuestos:

- ¿Quienes organizaron la Jornada de protesta y movilización del 30 de marzo de 1982?

- ¿Cuáles eran las consignas que convocaban a la movilización?

- ¿Que vinculaciones encuentran entre el malestar existente en algunos sectores de la sociedad y los objetivos que perseguía la Junta Militar con la ocupación de las islas Malvinas?

- Analizar las tensiones que se encuentran entre las demandas condensadas en la movilización del 30 de marzo y en la multitud que ocupó el 2 de abril la misma plaza, una vez conocida la noticia de desembarco argentino en las islas Malvinas.

2- Los medios de comunicación y la guerra

Materiales:

Publicidad oficial Ya estamos ganando “Decíamos ayer”

Tapa de revista Gente “Seguimos ganando”

Humor Nº 81 – Mayo 82 - Texto ”Nada se pierde”

“YA ESTAMOS GANANDO. Porque luchamos por una idea grande. Porque nuestros soldados la están defendiendo. Porque ahora todos sabemos apretar los dientes. Porque los argentinos nos volvemos a mirar como hermanos. Porque estamos haciendo de cada lugar de trabajo un puesto de combate. Porque por fin, y para siempre, somos una sola fuerza. ARGENTINOS A VENCER! Cada uno en lo suyo, defendiendo lo nuestro”.

Solicitada en diario Clarín 4/5/82 publicada en “Deciamos Ayer” Blaustein,Eduardo Zubieta, Martín

Para pensar:

a) Leer la solicitada oficial publicada en el Diario Clarín el 4/5/82:

- ¿Cuáles son los sentidos que la Junta Militar le asignó a la Guerra de Malvinas?

- ¿Por qué?

b) Analizar los materiales de los medios de la época

- ¿Qué rol jugaron los medios de comunicación durante la Guerra?

- ¿Cuáles fueron las distintas posiciones de los medios frente a la Guerra?

- ¿Se encuentran actitudes críticas ante la dictadura?

Para Investigar:

Consultar en la biblioteca de la escuela; entrevistar a docentes y/o alumnos de la época, si el intento de recuperación y la Guerra de Malvinas se trabajó como tema en la escuela y de que modo. Tener en cuenta cuales fueron los dispositivos utilizados para estos fines, como por ejemplo: la exaltación de los símbolos patrios, la apelación a los sentimientos nacionalistas, etc.

Buscar en el archivo de diarios, revista/s o radios de la localidad la información que brindaron a la población durante el conflicto armado con Gran Bretaña.

- Analizar las posturas de los diferentes medios locales.

- Contraponer esta información con los testimonios de los ex combatientes de tu localidad.

3- La experiencia de la guerra


Testimonios extraídos de investigaciones producidas en el marco del Programa Jóvenes y Memoria:

“Malvinas, soldados de la memoria, islas del olvido”. Mar del Plata – Divino Rostro - 2006

Ex combatiente de la localidad:
“Yo fui estaqueado por personal militar argentino, oficiales y suboficiales, por robar comida.”
“El 28 de mayo, después de tres días sin comer, con mucho hambre y con mucho frío, vivíamos completamente húmedos, todo el día mojados…Había (o veíamos) fusilamientos en Malvinas, decíamos: no, uds. están locos, no saben de lo que están hablando. Nosotros comprobamos a lo largo de los años que hubo fusilamientos en Malvinas. Incluso dicho por los ingleses. Estábamos muy afectados, teníamos mucho frío, mucho hambre, calcinados totalmente en lo que era el cuerpo en sí, habíamos sufrido mucho. Y estaba el otro sufrimiento mental que era ver a los compañeros heridos. Teníamos compañeros ahí heridos que, entre nosotros tratábamos de curarlos en ese momento.”
“Todavía no somos reconocidos. A 24 años de haber estado, la sociedad nos debe un montó de cosas, porque no fuimos contenidos por el estado nación. Así nos costó a los ex combatientes reinsertarnos en la sociedad. El estar hablando acá con uds. Esto nos llevó la parte más dura de la posguerra. Imagínense que todavía seguimos perdiendo ex combatientes. Se siguen suicidando compañeros. Tenemos 405 compañeros suicidados, el último el 6 de enero de este año, el soldado que más condecoraciones tuvo, es más fue condecorado por los británicos por el acto de heroísmo que hizo. Todavía y lamentablemente para nosotros fueron más duros estos 24 años de posguerra que la misma guerra en sí. “

“Malvinas: no es sólo una historia”- Saladillo, EEM Nº 2, 2006

Marcelo Mengarelli - Ex combatiente de la localidad
“Yo creo que como ellos no podían demostrar que tenían conocimientos de guerra, trataban de demostrar el poder a nosotros mismos estaqueándonos y haciéndonos cualquier cosa…”
“A mi me trajeron los ingleses prisionero. Nos tuvieron en Campo de Mayo unos días y después nos llevaron al regimiento 7 (en La Plata) y hasta llegar ahí, nadie iba… Íbamos como cuarenta micros, era una fila muy larga de micros, con los vehículos del ejército y todo, ni pelota en Capital. Pero cuando empezamos a entrar en City Bell y todo, que ya sabían que éramos los excombatientes. Yo creo que la gente no sabía que eran excombatientes los que veían en Capital. A los dos costados de la ruta había cualquier cantidad de gente. Llegamos al regimiento a las 12 de la noche. No nos dejaban hablar con nadie. Yo alcancé a decir que era Marcelo Mengarelli de Saladillo y acá Eduardo Rivarola que era papá de un amigo mío escuchó en una radio por una radio que estaba escuchando y le avisó a mis padres, porque les habían dicho que nosotros por 10 días no íbamos a venir, o sea que mis viejos no estaban enterados que yo estaba o no estaba, así que se volvieron porque no le habían dicho donde estábamos. Después estaban medio mal anímicamente….”
“Yo sí me sentí utilizado porque yo creo que los militares lo hicieron para salvar y seguir estando en el poder. Nos utilizaron como un instrumento pensando que podían ganar. Nunca más un militar a mí me dice lo que tengo que hacer”

Para pensar:

Leer los testimonios de los ex combatientes,

¿ Crees que el resultado de la Guerra y sus consecuencias fueron silenciadas por los militares? ¿Por que?

¿Qué actitud tuvo el Estado argentino al regreso de los soldados?

¿Y el conjunto de la sociedad?

¿Qué ocurrió después, durante la democracia, con los ex combatientes?

Y en la actualidad ¿Cómo crees que nos comprometemos como sociedad frente al tema?

Para investigar:

Entrevistar a ex combatientes de la localidad, solicitarles refieran a su experiencia  como soldados, como continuó su vida al regreso y comparar con los testimonios que obtuvieron los alumnos de las escuelas de Mar del Plata y de  Saladillo.

¿La experiencia de la guerra es similar en todos los casos?

Teniendo en cuenta que estos jóvenes tenían entre 18 y 20 años ¿Cómo crees que puede haber impactado en sus vidas esta experiencia?

¿Qué impresiones quedan después de estos testimonios? ¿Transforman nuestra postura ante una guerra en cualquier contexto?

4 – El impacto del conflicto en el exterior


La postura de exiliados políticos argentinos. Manifiesto del Grupo de Discusión Socialista, Mexico , 10 de mayo de 1982.

“Esto es lo que hay que tener muy claro: la soberanía argentina sobre las Malvinas abre la posibilidad de una lucha popular en el interior del país para impedir que los gobernantes de turno la desbaraten en los hechos mediante la entrega en cambio, la pérdida de esa soberanía implica la consolidación a largo plazo del dominio imperialista sobre un área cuya importancia Inglaterra y Estados Unidos vienen a confirmar con sus acciones. En el primer caso, se trataría de un triunfo parcial que las fuerzas progresistas de Argentina se encargarán de completar; en el segundo caso, se trataría lisa y llanamente de una gravísima derrota no ya para el gobierno que se lanzó a esta aventura sino para la nación en su conjunto”.
“Reivindicar en la actual situación la indiscutible soberanía argentina sobre las Malvinas no implica, como lo quieren algunos y en primer lugar el propio gobierno, echar un manto de olvido sobre su política desde 1976 hasta el presente. Por el contrario, para dar su sentido cabal a esta justa reivindicación se requiere como condición indispensable, asumir una posición resuelta y clara de repudio a dicha política La dictadura no es menos dictadura por el mero hecho de haber ocupado las Malvinas e izado en ellas la bandera argentina. En este sentido, la represión brutal y la opresión económica contra el pueblo llevadas al paroxismo a partir de marzo de 1976; los crímenes politicos de Videla, de Viola y de Galtieri tanto como los crímenes económicos de Martinez de Hoz, de Sigaut y de Alemann; la inexistencia de libertades y derechos políticos y la vergonzante, y a veces desvergonzada, intervención en Bolivia, en El Salvador, en Guatemala, en Honduras; la censura y la persecución culturales y el desempleo y el hambre; todos estos hechos, y muchos otros, marcan íntimamente la coyuntura actual y por lo tanto definen también su significación objetiva. Decidir olvidarlos bajo la figura generalizante de la “unidad nacional” supondría no sólo renunciar a la necesaria labor de esclarecimiento que el momento exige, sino también suscribir la “versión política de los hechos” que la propia Junta Militar pretende imponer y los objetivos que persigue con ella”. (señalaba el Manifiesto del Grupo de Discusión Socialista en la pág. 8)

León Rozitchner en Malvinas: de la guerra sucia a la guerra limpia. El punto ciego de la crítica política.

Respuesta al Manifiesto
“…¿qué podemos achacarle a la mayoría de una población aterrada en su torpe deriva, si tenemos presente que casi la totalidad del pensamiento crítico, función que delimita y abarca el campo político e ideológico que llamamos de “izquierda”, también alentó y apoyó políticamente esa fantasía siniestra del devocionario de las FFAA, cuando súbitamente decidieron “salvar la patria” recuperando la soberanía en las islas rocosas del Atlántico Sur luego de aniquilar –asesinato, tortura, violación, robo- toda resistencia en la soberanía de los cuerpos y la tierra que previamente habían arrasado?”
“En estos momentos donde los cuerpos pensantes enmudecen están todos ellos referidos a estados cruciales de los últimos tiempos: la complicidad complaciente y triunfalista de quienes, antes enfrentados, en un giro inexplicable se inscribieron de pronto a favor de una ilusoria transformación antiimperialista iniciada por las fuerzas genocidas, porque también estaban –se argüía- apoyadas por el pueblo”.

Leer atentamente las posturas planteadas

Analizar las posturas ¿Qué sostiene cada una? ¿En que se diferencian?

¿Por qué creen que Malvinas suscitó posturas tan encontradas en sectores críticos a la dictadura militar como los exiliados políticos?

Analizar si hoy en la sociedad argentina aparecen estas lecturas sobre el tema Malvinas, si la Guerra aparece justificada, rechazada, vinculada a la dictadura o de que otros modos se la interpreta, se la significa o se la repudia.

5- Material complementario: Otras voces frente a la Guerra


Material del ex - archivo de la DIPBA - “Misión de solidaridad de la Confederación de Trabajadores Venezolanos”

Reportaje a Adolfo Perez Esquivel por Mona Moncalvillo (publicado en “Humor” Nº 86 - julio de 1982)

(…)- Muchos partidos políticos insisten con el “manto de olvido”…
- Yo he hablado con dirigentes políticos y les he dicho que no se puede construir ningún orden democrático donde estén ausentes los derechos humanos y donde no se clarifique esa situación. Como también debe clarificarse el asunto Malvinas… ¿Por qué nos han arrastrado a una guerra?¿Qué pasa ahora con todos esos espíritus belicistas? Cuando uno estaba advirtiendo las cosas antes… Yo decía que el primer objetivo de la paz era salvar vidas, y salvar vidas significa lo esencial.(…)”
- ¿Cuál es tu síntesis sobre la guerra en las Malvinas y su desenlace?
- Desde el comienzo señalamos que era una guerra absurda, hecha a espaldas del pueblo. No se puede llevar un país a una guerra bajo ningún punto de vista, y menos con una economía débil y destruida. Eso es comenzar con una derrota. Otra cosa es que se ponen en cuestionamiento, por el recurso de la fuerza, los derechos jurídicos e internacionales. Y también lo que esto puede motivar, a nivel internacional, por sus consecuencias; que ya las vimos… Hubo gran desinformación y manipuleo de la emotividad del pueblo. Y consecuencias desastrosas para el presente y el futuro de del país. Insisto, a pesar de muchos, incluso de sectores de la Iglesia que hablan de guerras justas, en que no hay guerras justas… Toda guerra trae destrucción, muerte y dolor… Lo que hay son causas justas, y deben ser defendidas de otra manera.
-¿Cuáles son las secuelas?
- Las pérdidas de vidas humanas, los jóvenes mutilados, que lo son para toda la vida. Muchas veces las mutilaciones no se ven, porque además las hay también espirituales y psíquicas, y de eso no se habla. Jóvenes a los que se los ha obligado a matar, y su recuperación es muy difícil. También hay que ver la repercusión en las familias de esos jóvenes; es un ser querido que ha sido llevado contra su voluntad a una guerra. Y además, están las consecuencias en la credibilidad del pueblo. Un pueblo al que, hasta último momento, se lo engañó con ánimos triunfalistas, cuando en realidad sabían que las cosas no eran así…
- Hemos leído y escuchado declaraciones de soldados donde cuentan las penurias que pasaron, pero casi todos dicen que no se sintieron obligados que volverían a ir, lógicamente en otras condiciones…
- Pienso que tal vez, algunos, no todos…Entonces, ¿cuáles son las consecuencias de esa guerra? ¿Era necesaria? Nosotros estamos de acuerdo con la reivindicación de las Malvinas. Yo la he defendido desde el primer momento, pero no he defendido los medios, ni a quienes nos metieran en esa guerra en ese momento. Cuando vemos un país totalmente deshabitado, sin recursos, sin posibilidades… Basta ir al sur y uno ve que allí hay doscientas o trescientas Malvinas. Además, sobre eso de defender una causa justa, voy a repetir que integración no significa soberanía. Solo hay soberanía, cuando un pueblo tiene la capacidad de decidir su propio destino. Y eso hace a todos los órdenes, no sólo a una integración territorial. Sucede que se ha tocado una fibra psicológica popular muy sensible, porque todos, desde niños, aprendimos lo que son las Malvinas, y sabemos que es un remanente colonialista, imperialista, que subsiste en América Latina.
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