María Herrera Magdaleno tiene cuatro hijos desaparecidos en el contexto de violencia generalizada y graves violaciones a los derechos humanos que atraviesa México desde el 2006 con la política del Estado de militarizar los territorios en la guerra contra el narcotráfico. Raúl y Salvador desaparecieron en 2008, Gustavo y Luis en un retén de seguridad en 2010. Se estima que en México hay unas 150 mil personas desaparecidas.

En la lucha por verdad y justicia, María fundó el Movimiento por la Paz, el Colectivo Familiares en Búsqueda y la Red de Enlaces Nacionales; ante la ineficiencia y corrupción del gobierno, las organizaciones de familiares realizan tareas de búsqueda de sus propios seres queridos, descubriendo fosas clandestinas, recuperando los restos de fosas que fueron legalizadas por el mismo Estado. “México es un panteón a cielo abierto”, dice María. Y agrega: “Las desapariciones forzadas tienen un 99% de impunidad”.

Este fin de semana, María Herrera Magdaleno junto a uno de sus hijos, Juan Carlos Trujillo, y Andrés Hirsch del colectivo ReverdeSer visitaron la sede de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) y recorrieron el archivo de la DIPPBA.

La coordinadora del área de Educación, investigación y archivo, María Elena Saraví, la directora del programa de Gestión y preservación de archivos Magdalena Lanteri y la directora del programa de Justicia por delitos de lesa humanidad Claudia Bellingeri acompañaron el recorrido de los activistas mexicanos.

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