El Museo de Arte y Memoria ofrece a todas aquellas organizaciones sociales, escuelas, centros culturales e instituciones interesadas sus Muestras Itinerantes. Se trata de tres muestras fotográficas que ya han recorrido varias localidades del interior de la provincia de Buenos Aires, utilizando el lenguaje artístico como vehículo de sensibilización para la temática de los derechos humanos: “Paisajes de la Memoria”, “Fotos robadas, fotos recuperadas” y “Buena Memoria”. El Museo, además del préstamo de la muestra, ofrece asesoramiento para el montaje y el servicio educativo.
Todas aquellas instituciones interesadas en solicitarlas deben comunicarse al 0221- 4835590 (de lunes a viernes de 14 a 19 hs.) o por e-mail a museodearteymemoria@speedy.com.ar
Cuadros con vidrio de 20 x 30. Alrededor de 30.
- Treinta fotografías que muestran las diferentes marcas urbanas en la provincia de Buenos Aires.
- Producción colectiva: Ana Paula Far Puharre, Diego Sandstede, Alejo Garganta Bermúdez, Alfredo Srur y Sergio Pirola.
"Recordar: del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón" Señalar, denunciar, recordar. Hacer presentes las ausencias. A las huellas inevitables de la dictadura más atroz que asoló al país, oponer las marcas de la vida y de la memoria.
A lo largo de casi 20 años, la sociedad argentina comenzó a crear espacios comunes de recordación. Las plazas, las calles, las paredes, las dependencias públicas, empezaron a llenarse con los nombres de los desaparecidos. Con homenajes y reconocimientos a los que lucharon y luchan por la verdad y la justicia. Marcas que señalan los lugares del horror y se enfrentan cada día contra las políticas del olvido.
Esta muestra da cuenta de una parte de ese paisaje: los trabajos de la memoria en todo el territorio provincial.
En 1976, el general Ibérico Saint Jean dijo: "ganaremos la guerra por las armas, y ganaremos la guerra por las almas". Cada árbol, cada placa que recuerda a los desaparecidos, cada marca que señala incómodamente los lugares del horror, demuestra que no lo han logrado.
Que hay miles y miles de argentinos que se empeñan, obstinadamente, en seguir luchando por la verdad, la justicia y la memoria.
"Imágenes robadas, imágenes recuperadas"
26 cuadros, de 30 x 40. Tres núcleos temáticos.
- Selección de fotografías del Archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía Bonaerense
- Producción y curaduría: Helen Zout
Las fotos que integran esta muestra fueron tomadas por agentes de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA). Las cámaras de la DIPPBA dispararon, marcaron, persiguieron y sentenciaron a militantes políticos, sociales y gremiales.
Todas estas prácticas fueron establecidas por la inteligencia estatal dedicada a capturar y a poner en foco los rostros, los cuerpos, los andares, las pertenencias, los lugares, las vidas de miles de hombres y mujeres durante más de medio siglo. Fotos que marcan y señalan a las victimas. Fotos robadas, tomadas como botín en distintos procedimientos, quizá en el intento de arrebatar también los recuerdos mas personales. Fotos que procuran capturar la movilización y la protesta social en las calles. Que buscan el detalle de los rostros. Que detienen el gesto de un encuentro. El despliegue de una bandera o el paso lento de una marcha. Fotogramas en serie. Primeros planos de detenidos. imágenes de acontecimientos familiares. De viajes y asambleas gremiales. Fotos que exhiben lo arrebatado tras allanamientos y secuestros. Estas son las imágenes que ilustran centenares de legajos del Archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía Bonaerense.
Sin embargo la fotografía no es la mera transparencia de lo ocurrido. En cada una de ellas existen otros mensajes. Código de otros tiempos. Sentidos guardados que permiten legitimar memorias vulnerables. Porque al fin, estos documentos fotográficos son también el registro de los sueños, las derrotas y las luchas de varias generaciones. Rastros únicos que nuestra historia política. Imágenes robadas y ahora recuperadas para el conjunto de la sociedad.
Compartir esta selección de fotos buscando juntos resignificarlas, es la forma de contribuir para que quienes fueron espiados y asechados, puedan recuperar un lugar en la memoria colectiva.
Una foto de 1 metro por 70 cm. (La foto del colegio nacional, escolar) (sin vidrio)
10 cuadros (retratos) de 40 x 60.
4 cuadros de 50 x 70 (los reflejos: fotos actuales tomadas en la muestra cuando vieron las otros fotos en el Colegio).
1 cuadro de 1 mt x 70 (jugando a morir, va acompañado por un video).
1 cuadro de 30 x 30 "Fernando en la ESMA" (última foto de Fernando, su hermano desaparecido).
1 cuadro de 30 x 50 Fernando en La Boca
1 cuadro de 30 x 50 Fernando en la pieza
2 cuadros de "podríamos ser fotógrafos" de 40 x 50 (Martín y Marcelo).
1 foto 1 metro x 70 (tres en el bote: los tres hermanos navegando en el río).
2 cuadros 1 metro x 70 (prohibido permanecer en este lugar y "tío Salomón": tienen que ir cerca del río).
Una foto de 50 por 70 (foto del río). (sin vidrio)
- Fotografías de homenaje a ex alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires.
- Producción: Marcelo Brodsky
La muestra fotográfica de Marcelo Brodsky sobre quedará inaugurada el martes 18 de noviembre en el Museo de Arte y Memoria (calle 9 nro. 981) a las 18 hs.
"Buena memoria" es un ensayo fotográfico de Marcelo Brodsky que propone reflexionar sobre la experiencia de su generación y sobre las ausencias que la marcaron. "Buena Memoria" recorre a través de fotografías, video y textos la evolución personal y colectiva de un curso de alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires signado por las desapariciones y la violencia del terrorismo de estado instaurado durante la última dictadura militar. Esta muestra se ha expuesto en Argentina, Brasil, Perú, Italia, Alemania, Suecia, Chile, Uruguay, España, Israel, Bélgica, Holanda, República Checa y EEUU entre 1997 y el 2003.
Marcelo Brodsky toma como punto de partida de su trabajo una foto grupal de su división de primer año del Colegio Nacional de Buenos Aires, tomada en 1967. Luego interviene plásticamente esa foto con inscripciones sobre el destino de sus compañeros, a quienes además retrata en la actualidad. "Cuando regresé a la Argentina después de muchos años de vivir en España acababa de cumplir 40 años y quería trabajar sobre mi identidad", explica Brodsky. "Empecé a revisar mis fotos familiares, las de la juventud, las del Colegio. Así fue que encontré el retrato de nuestra división del Nacional y sentí la necesidad de saber qué había sido de la vida de cada uno de ellos".
El artista convocó a una reunión a sus ex compañeros del Nacional y les propuso además hacer un retrato de cada uno. "Amplié a un gran formato la foto del 67 para que sirviera de fondo a los retratos individuales y pedí a cada uno que llevara consigo un elemento de su vida actual". Brodsky se propuso completar la tarea retratando a los compañeros del curso que no habían asistido a aquella primera reunión. Algunas de esas fotos fueron hechas en España y Nueva York. Poco tiempo después en octubre de 1996 la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora junto con el Centro de Estudiantes del Colegio Nacional y un grupo de ex alumnos organizaron un acto para recordar a los alumnos que desaparecieron o fueron asesinados durante la última dictadura militar."Después de 20 años las autoridades del Colegio aceptaron por primera vez que recordáramos a los que faltan. Fue un hecho histórico" afirma el fotógrafo.
Lo cierto es que los retratos en los que Brodsky venía trabajando fueron exhibidos en el Colegio Nacional Buenos Aires como parte de ese acto homenaje a los 98 alumnos y ex alumnos desaparecidos y muertos en los años 70. El reflejo de las caras de los actuales estudiantes del colegio sobre el vidrio que cubría las imágenes expuestas fue registrado por la cámara de Brodsky y constituye otra parte fundamental de "Buena memoria", representando el momento de la transmisión de la experiencia entre generaciones. La muestra se completa con otros dos capítulos donde la biografía del autor se cruza con la memoria colectiva: "Martín, mi amigo" y "Nando, mi hermano".
Cuadros de 40 x 40 cm., con vidrio.
Cantidad: 38 cuadros (se puede adecuar para que sean menos).
- Fotografías -reprografía de documentos Archivo DIPBA
Ya mucho antes del 24 de marzo de 1976, se sabía que la lucha en el terreno cultural era un problema central para cualquier dictadura, y que a sus efectos, le resultaba necesario desarrollar una estrategia en este campo. Sobre esto último, intenta dar cuenta la exhibición permanente de tapas de discos. Una interesante propuesta visual, que logra poner en conocimiento la pedagogía del censor y su compleja estructura de control, alternando el arte de tapa de discos -acusados de ser difusores de ideología marxista- con informes especiales emitidos y archivados por la secretaria de inteligencia del Estado. Desde la música de Rodolfo Mederos, pasando por Quilapayun, Los Olimareños, Cafrune, Viglietti y Mercedes Sosa, hasta cancioneros populares prohibidos como los del chileno Víctor Jara entre otros, supieron sobrevivir a un proyecto de desaparición metódica de imágenes, discursos, símbolos y tradiciones.
Fotos enmarcadas con vidrio de 40 x 60 cm. (alrededor de 21)
- Fotografía - Marcelo Brodsky
Nexo aborda algunas de esas consecuencias, e intenta profundizar en la forma de recordar, en cómo ir cosiendo la memoria y trasmitiendo experiencias a las nuevas generaciones. El siglo pasado, marcado por la muerte y la violencia, inicia el proyecto con referencias cronológicas en las que se mezclan la experiencia personal y colectiva. Cronologías en mármol, reconstrucciones, archivos personales con documentos y caracoles..
Una de las indagaciones que desarrollan las relaciones entre la experiencia de uno y la de la sociedad, es el trabajo con mis fotos de archivo tomadas durante el exilio en Barcelona. Un conjunto de reflexiones acerca de la identidad, y el rito de pasaje marcado por el abandono del país y la adopción de un nuevo espacio de crecimiento y reflexión. En las fotos, un testimonio.
La búsqueda de justicia y de verdad está presente en las fotos de los archivos de los juicios a las juntas militares. Carpetas apiladas con información guardada, historias de vidas truncadas. Archivos pasando de mano en mano. Narraciones tácitas, que esperan ser conocidas, imaginadas, recordadas.
Los ejercicios populares de la memoria están presentes en el bosque de la memoria de Tucumán, donde los árboles dedicados a cada desaparecido por su familia crecen, mientras su identificación con la víctima se desvanece, desaparece de nuevo. La reconstrucción del Pañol de la ESMA, el lugar donde iban a parar los objetos personales de los que faltan, apilados, desinfectados, privados de su relación con la persona que los tenía en casa , cargados en su banalidad con el espanto de la ausencia.
Los libros desenterrados del jardín, con sus frases desarmadas y sus hojas superpuestas, recuperadas del olvido tras su rescate del suelo. Palabra rota, reconstruida y reelaborada, que mantiene sus significados y permite distintas lecturas, conexiones arbitrarias, discursos latentes.
Todo está relacionado, y la interpretación de esa relación es el nexo que el ensayo procura desvelar. Concluyendo con unas piedras encontradas en el predio en construcción del parque de la memoria, piedras enormes, granitos con textos rotos, la fachada fragmentada en rocas de la AMIA , rescatada de la costa del Río de la Plata, del mismo río al que tiraron a los desaparecidos.
10 cuadros de la CPM de 40 por 50 cm.
De Isabel de Gracia: 3 cuadros de 30 por 40 cm.
De Santiago Hafford: 5 cuadros de 50 por 70 cm.
Incluye obras de Isabel de Gracia, santiago Hafford, Gian Paolo Minelli y un registro documental producido por la Comisión Provincial por la Memoria, que da cuenta de la cotidianeidad en las cárceles en la Provincia de Buenos Aires. Un recorrido fotográfico que incluye a las mujeres que permanecen presas con sus hijos y se atreve a denunciar la situación de superoblación, violencia y violación de los derechos humanos que signa a las prisiones bonaerenses.
GIAN PAOLO MINELLI | Cárcel de Caseros La serie de fotografías que aquí se presenta se completó en varias etapas, entre septiembre de 2000 y diciembre de 2002, antes de la demolición del complejo carcelario de Caseros. A la manera de un explorador arqueológico, Gian Paolo Minelli espía el silencio testimonial de almas en pena que transitaron por pasillos de interminables muros. Muros que albergaron secretos inconfesables, enterrados en los sombríos habitáculos milagrosamente iluminados por su objetivo.
ISABEL DE GRACIA | Memoria corporal Cárcel de mujeres de Los Hornos, 2003 El foco está puesto en los cuerpos y sus relaciones, en las mujeres como sujetos con deseos, afectos y sexualidad, en la red de acuerdos y alianzas que se va construyendo, y que ayuda a conservar el registro de lo que no está y a sostener ese tiempo sin tiempo de la cárcel.
SANTIAGO HAFFORD Las fotografías fueron realizadas a mediados de 2002, para ilustrar una producción periodística sobre el estado en que se encontraban -y aún se encuentran- los presos, en cárceles y comisarías de la Provincia de Buenos Aires. Tres años después, la superpoblación carcelaria se ha agravado y los presos siguen esperando durante años una sentencia firme.
"Instantáneas, 30 años con memoria"
13 Cuadros de 50 por 60 cm.
Comprende una selección realizada por la Comisión por la Memoria, de doce fotos que recorren los últimos 30 años en la Argentina y que construyen un álbum fotográfico, desde el golpe de Estado de 1976 hasta nuestros días. Una selección con momentos relevantes que nos ayude a comprender las raíces del presente. Las fotos son acompañadas por un corto documental con audio de época.
Paneles de 80 x 160 cm. y 11 fotografías documentales de 40 x55 cm.
En vida fue de todo un poco o de todo bastante: seminarista, aviador comercial, guionista de films publicitarios y de largometrajes, vendedor callejero de libros, militante, vagabundo, náufrago, profesor en escuelas secundarias. De cada uno de esos oficios terrestres, aéreos o acuáticos, algo le quedó en las ganas, en la mirada, en las manos, y dejó huellas profundas en su escritura. Por sobre todo, Haroldo Conti fue escritor y periodista. Pero si lo recordamos es porque aun siendo un hombre paradigmático de su época, trascendió las marcas, los mandatos y los equívocos de esa época de la cual participó tan apasionadamente. Fue secuestrado de su casa por un grupo de tareas de la dictadura el 5 de mayo de 1976. Y desde entonces su familia y sus amigos lo buscan. Haroldo Conti es uno de los 30.000 detenidos, desaparecidos y asesinados por la dictadura. Esa búsqueda obstinada que comenzaron los más cercanos a él, se transformó en una búsqueda colectiva que tratando de reconocer sus huellas en cada lugar que frecuentó y en cada una de sus páginas, se está preguntando acerca de quiénes somos y adónde queremos ir. Esta muestra es parte de la búsqueda, de los interrogantes y de la construcción de respuestas. La Comisión por la Memoria agradece a la familia de Haroldo Conti, especialmente a sus hijos Marcelo y Alejandra, haber acercado fotos, documentos personales, escritos literarios y periodísticos de su padre.
35 fotografías de 36cm x 30 cm.
Una adolescente en la calle y un hombre joven que la mira. Hay que saber algunas cosas para comprender que es una foto imposible: que Lucila, la chica de la foto no había nacido cuando Carlos, el joven, fue secuestrado durante la última dictadura militar, en agosto de 1976. Y que Carlos es el padre de Lucila. Con fotos suyas y de otros HIJOS, Lucila Quieto armó una serie de fotos imposibles.
El procedimiento técnico en todos los casos fue el mismo: proyectar la diapositiva grande y decidir con el hijo o la hija dónde se va a poner". De este modo la autora logra que los jóvenes "visiten" las viejas fotografías de sus padres entablando un diálogo tan imposible como necesario, inscribiéndose en la escena familiar.
"Pedí a cada hijo que buscara en sus cajas una foto de su padre, que luego reproduje en diapositivas. Las proyecté sobre una pared y les pedí que se introdujeran entre la cámara y la imagen" explica la fotógrafa nacida en 1977. Lucila recuerda que todo comenzó con un cartel puesto en la sede de H.I.J.O.S que decía: "si querés tener la foto que nunca tuviste, ahora podés". Muchos se entusiasmaron. Algunos tenían alguna foto con sus padres, pero de chiquitos: "la hicimos de nuevo, pero ahora tenían la misma edad que sus padres o eran mayores".Me impresiona el resultado: en la foto los tiempos se pierden, los tiempos se unen".
"Desexiliando historietas"
Producida por hijas e hijos de exiliados políticos de la última dictadura militar, la muestra intenta a través de fotos, cartas y una historieta, recuperar la memoria histórica. Lucía, una de sus integrantes dice: "Acompañamos reivindicaciones y marchamos en defensa de los derechos humanos. Hoy seguimos encontrándonos en la historia de cada uno y denunciamos que EL EXILIO ES UNA VIOLACIÓN A LOS DERECHOS HUMANOS."
Rostros, fotos "sacadas" de la ESMA
De Víctor Basterra
"Rostros, Fotos sacadas de la ESMA" nos muestra retratos de represores de la Escuela de Mecánica de la Armada y retratos de detenidos desaparecidos. Unas y otras fueron sustraídas de ese centro clandestino por Víctor Basterra (ex - detenido desaparecido), que puso en riesgo su vida: para dar testimonio, para que nadie sea olvidado, para que se conozca la cara de los represores, para que sus crímenes no queden impunes
Cruces, idas y vueltas de Malvinas
De María Laura Guembe y Federico Lorenz
La muestra Cruces propone un nueva mirada sobre Malvinas. Fotos inéditas sacadas por los mismos soldados durante la guerra, junto a otras capturadas por los británicos. Dicen los compiladores del trabajo: "De esa guerra, la guerra cotidiana, sabemos muy poco. Muchas fotos se perdieron para siempre: quemadas, o simplemente ausentes hasta que alguien las encuentre entre los despojos de la batalla. Sin embargo, los que las tomaron recuerdan cada detalle de la imagen, en la punta de un cerro, y vuelven a contarla. Algunas, que se exhiben aquí por primera vez, fueron. Fue una doble derrota: la pérdida de las islas, y la posibilidad de anclarlas en un recuerdo material. Pero muchas fotos volvieron y, sin embargo, no circularon. ¿Por qué? Responder a esta ausencia es comenzar a respondernos acerca de las formas en las que los argentinos lidiamos con el pasado reciente, el lugar que le damos al recuerdo entendido como un gesto de doloroso respeto, pero también como una forma de asunción de responsabilidades."