{"id":31618,"date":"2017-08-09T14:13:23","date_gmt":"2017-08-09T14:13:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo-nuevo\/?post_type=project&#038;p=31618"},"modified":"2017-08-10T13:21:25","modified_gmt":"2017-08-10T13:21:25","slug":"manos-anonimas","status":"publish","type":"project","link":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/project\/manos-anonimas\/","title":{"rendered":"Manos An\u00f3nimas"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; background_image=\u00bbhttps:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo-nuevo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/COLOURlovers.com-Thin_lines_2.png\u00bb custom_padding=\u00bb0px||0px|\u00bb admin_label=\u00bbsection\u00bb][et_pb_row custom_padding=\u00bb0px||0px|\u00bb custom_margin=\u00bb0px||0px|\u00bb admin_label=\u00bbrow\u00bb][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; parallax=\u00bboff\u00bb parallax_method=\u00bbon\u00bb][et_pb_post_title meta=\u00bboff\u00bb featured_image=\u00bboff\u00bb text_color=\u00bblight\u00bb module_bg_color=\u00bb#424242&#8243; admin_label=\u00bbT\u00edtulo de publicaci\u00f3n\u00bb title_font=\u00bb|on||on|\u00bb custom_margin=\u00bb70px||0px|\u00bb custom_padding=\u00bb13px||0px|13px\u00bb][\/et_pb_post_title][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; parallax=\u00bboff\u00bb parallax_method=\u00bbon\u00bb][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; custom_padding=\u00bb30px||30px|\u00bb admin_label=\u00bbSecci\u00f3n\u00bb][et_pb_row custom_padding=\u00bb0px||0px|20px\u00bb background_color=\u00bb#00cf9c\u00bb parallax_method_1=\u00bboff\u00bb parallax_method_2=\u00bboff\u00bb admin_label=\u00bbFila\u00bb][et_pb_column type=\u00bb2_3&#8243; parallax=\u00bboff\u00bb parallax_method=\u00bboff\u00bb][et_pb_text admin_label=\u00bbTexto\u00bb text_font_size=\u00bb16&#8243; text_text_color=\u00bb#ffffff\u00bb custom_margin=\u00bb20px||20px|\u00bb custom_padding=\u00bb0px||0px|\u00bb]<\/p>\n<p><strong>Marzo 2003<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pinturas de Carlos Alonso<\/strong><\/p>\n<p>Carlos Alonso seleccion\u00f3 para exponer en el MAM 15 obras de su serie \u00abManos An\u00f3nimas\u00bb, un relato extra\u00eddo del coraz\u00f3n mismo del horror desatado por el terrorismo de estado en la Argentina. La serie completa\u00a0 incluye 31 dibujos y pinturas, fue cedida por decisi\u00f3n del maestro Alonso a la Comisi\u00f3n por la Memoria.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_3&#8243; parallax=\u00bboff\u00bb parallax_method=\u00bboff\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo-nuevo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/08\/CUADROS_055.jpg\u00bb animation=\u00bboff\u00bb align=\u00bbcenter\u00bb force_fullwidth=\u00bbon\u00bb admin_label=\u00bbImagen\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; custom_padding=\u00bb0px|0px|0px|0px\u00bb admin_label=\u00bbSecci\u00f3n\u00bb][et_pb_row custom_padding=\u00bb0px|0px|27px|0px\u00bb admin_label=\u00bbFila\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; parallax=\u00bboff\u00bb parallax_method=\u00bbon\u00bb][et_pb_toggle title=\u00bbGui\u00f3n de la muestra\u00bb closed_toggle_text_color=\u00bb#00cf9c\u00bb icon_color=\u00bb#00cf9c\u00bb admin_label=\u00bbConmutador\u00bb]<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify\">Gui\u00f3n para la muestra Manos An\u00f3nimas de Carlos Alonso<strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/strong><\/h1>\n<h4 style=\"text-align: right\"><strong>por Florencia Battiti<\/strong><\/h4>\n<h4><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Las catorce obras que conforman la serie <em>Manos An\u00f3nimas<\/em> refieren a los cruentos tiempos vividos durante la \u00faltima dictadura militar.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> A partir de ellas, adem\u00e1s de vivenciar una experiencia est\u00e9tica basada en su valor pl\u00e1stico, es posible reconstruir la metodolog\u00eda de represi\u00f3n utilizada por las fuerzas de seguridad durante los llamados \u201ca\u00f1os de plomo\u201d. A lo A largo de esta serie, Alonso construye una \u201cnarrativa\u201d en la que describe de modo incisivo y mordaz, la tremenda ruptura que signific\u00f3 la dictadura en la vida cotidiana y familiar de miles de personas.<\/p>\n<p>Elegir el lenguaje del arte para tratar un tema tan doloroso implica, entre\u00a0 otras cosas, la intenci\u00f3n de recordar a los <em>desaparecidos<\/em> en clave de vida, es decir, como personas que lucharon por la que consideraban una sociedad m\u00e1s justa, equitativa y solidaria. El lenguaje del arte -no s\u00f3lo el de las artes pl\u00e1sticas sino el del arte en general- es poderosamente metaf\u00f3rico. Su poder radica en la capacidad de disparar y generar m\u00faltiples significados. De este modo, las interpretaciones que suscita permanecen siempre abiertas, para que cada uno, a partir de la propuesta del artista, elabore su propia reflexi\u00f3n. En este sentido, el arte se ubica en las ant\u00edpodas del autoritarismo, ya que genera libertad de pensamiento. Es de esperar, entonces, que estas obras nos ayuden a ejercitar nuestra Memoria, asumiendo un compromiso \u00e9tico a la hora de definir el tipo de sociedad que queremos construir.<\/p>\n<p><strong><em>1. Manos An\u00f3nimas<\/em><\/strong><strong> (estudio) 1989<\/strong><\/p>\n<h4><strong>L\u00e1piz, cray\u00f3n, pastel sobre papel (imagen 3)<\/strong><\/h4>\n<p><em>Durante los a\u00f1os setenta, en los pa\u00edses del Cono Sur (Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia) se instauraron dictaduras militares que rompieron el orden constitucional para sumarse a las ya existentes en Brasil y Paraguay. Basadas en la Doctrina de la Seguridad Nacional, su prop\u00f3sito fue suprimir el movimiento comprometido con las ideas de cambiar las estructuras socioecon\u00f3micas prevalecientes. Aquellas dictaduras, cada una a su manera, convirtieron el Estado en terrorista (utilizaron su infraestructura para aterrorizar, reprimir, secuestrar y desaparecer a los ciudadanos que, se supone, deb\u00eda proteger) reprimiendo a los movimientos populares mediante la pr\u00e1ctica de la \u201cdesaparici\u00f3n forzosa\u201d. En Argentina, esta pr\u00e1ctica se convirti\u00f3 en un m\u00e9todo masivo y sistem\u00e1tico, como resultado del cual muchas familias ignoran a\u00fan el destino de sus seres queridos. <\/em><\/p>\n<p>Este estudio consta de tres retratos. El g\u00e9nero del retrato es muy antiguo dentro de la tradici\u00f3n de la Historia del Arte y ha sido utilizado, mayormente, para representar a la nobleza, a hombres ilustres, personalidades importantes, etc. Ir\u00f3nicamente en este caso, Alonso escoge el g\u00e9nero del retrato para representar a tres militares. Ahora bien, \u00bfporqu\u00e9 nos damos cuenta que \u00e9stos personajes son miembros de las Fuerzas Armadas? Los tres hombres (dos de ellos de perfil y uno de frente) llevan vestimenta y atributos que denotan su funci\u00f3n social. La gorra, el uniforme, el sable. Estos \u201catributos\u201d nos informan que no se trata de civiles, sino de miembros de alguna de las tres Fuerzas Armadas. Adem\u00e1s de sus atributos, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1n representados estos tres hombres? Alonso utiliza un dibujo gestual y suelto para trazar los rostros y, en los tres casos, acent\u00faa la zona de la boca, la que aparece, casi, como la de un animal que gru\u00f1e. Es probable que el artista (y tambi\u00e9n nosotros espectadores) nos enfrentemos ante estos rostros con profundo desagrado y que nos remitan m\u00e1s a una jaur\u00eda de animales rabiosos que a hombres uniformados.<\/p>\n<p><strong><em>2. Manos An\u00f3nimas II<\/em>, 1986<\/strong><\/p>\n<h4><strong>Pastel sobre papel (imagen 2)<\/strong><\/h4>\n<p><em>La tragedia del terrorismo de Estado conmocion\u00f3 a nuestra sociedad, que a\u00fan contin\u00faa viviendo bajo la secuela de ese trauma, sin que la justicia haya podido ser aplicada sobre la gran mayor\u00eda de quienes perpetraron uno de los cr\u00edmenes m\u00e1s crueles de este siglo. Miles de ciudadanos de diferentes edades, procedencia social, creencias religiosas y orientaciones pol\u00edticas fueron secuestrados de sus casas, centros de trabajo o estudio, delante de testigos que vieron c\u00f3mo se los llevaban maniatados y encapuchados hacia alguno de los 360 Centros Clandestinos de Detenci\u00f3n que funcionaban en todo el pa\u00eds, donde eran sometidos a torturas, violaciones y vejaciones. <\/em><\/p>\n<p>Esta obra alude a los allanamientos que los grupos de tareas llevaban a cabo en los domicilios particulares que ellos consideraban \u201csospechosos\u201d. Alonso nos muestra un espacio dom\u00e9stico en el que un ni\u00f1o, con los brazos abiertos, llora en un estado de completa indefensi\u00f3n. Es interesante notar el modo en que el artista compone el espacio donde transcurre la escena: en el \u00e1ngulo inferior izquierdo, traza un piso cuadriculado (posiblemente de baldosas o mosaicos) que permanece perfectamente ordenado (el hecho de trazarlo en cuadr\u00edcula acent\u00faa la sensaci\u00f3n de orden). Este espacio contrasta con el resto de la composici\u00f3n en la que los objetos (colch\u00f3n, mesa de luz, silla, espejo, libros) se encuentran en completo desorden, dando una sensaci\u00f3n de marcada inestabilidad. Pr\u00e1cticamente en medio de la composici\u00f3n y entre \u00e9stos dos espacios bien diferenciados, se encuentra un ni\u00f1o que parece no comprender qu\u00e9 fue lo que \u201cdesestabiliz\u00f3\u201d tan bruscamente su mundo cotidiano.<\/p>\n<p><strong><em>3. Manos An\u00f3nimas I<\/em><\/strong><strong>, 1986<\/strong><\/p>\n<h4><strong>Pastel sobre papel <\/strong><strong>(imagen 1)<\/strong><\/h4>\n<p><em>Las pr\u00e1cticas represivas ejercidas por la \u00faltima dictadura contaron con un accionar ajustado a estrictas normas establecidas por la conducci\u00f3n de las tres Fuerzas Armadas (Ej\u00e9rcito, Marina, Fuerza A\u00e9rea). Estas pr\u00e1cticas fueron sistem\u00e1ticamente aplicadas en todo el pa\u00eds. Los procedimientos utilizados fueron, generalmente, la <u>violaci\u00f3n de domicilios <\/u>(los allanamientos); el <u>\u201cbot\u00edn de guerra\u201d<\/u> (el saqueo y robo que los Grupos de Tareas realizaban en las viviendas de sus secuestrados); <u>el secuestro<\/u>, <u>la tortura<\/u> y, en muchos casos, <u>la desaparici\u00f3n<\/u>.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>En este pastel, Alonso divide verticalmente el espacio compositivo en tres sectores. En el centro, la imagen amenazante de un hombre corpulento con sombrero y cintur\u00f3n ancho aparece sobre la figura de un ni\u00f1o que parece huir corriendo hacia el sector de la derecha. A lo largo de toda la serie, Alonso utiliza este tipo de personajes de sexo masculino, que usan sombrero, anteojos y, a veces, guantes para aludir a los secuestradores y\/o torturadores. Es interesante el modo en que el artista utiliza la \u201cvestimenta\u201d para construir una \u201ctipolog\u00eda de personaje\u201d. Los uniformes militares o las ropas de un civil nos \u201chablan\u201d sobre el lugar y funci\u00f3n de esa persona en la sociedad. En esta caso, sobre el pecho del hombre, se dibuja la figura de un \u201cosito\u201d o mu\u00f1eco de juguete (vemos sus ojos, su nariz y boca). Alonso se refiere a esta obra como \u201cEl Cuco\u201d, refiri\u00e9ndose al famoso personaje que asustaba a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>En los sectores de la derecha y de la izquierda, se repite el esquema compositivo de la obra anterior: los objetos (espejo de cristal, sillas, l\u00e1mparas, etc,) son representados de forma inestable y ca\u00f3tica, aludiendo al <strong>desorden material<\/strong> en que los domicilios quedaban despu\u00e9s de los allanamientos y al <strong>desorden emocional<\/strong> que causaron estas pr\u00e1cticas en la din\u00e1mica familiar.<\/p>\n<p><strong><em>4. Manos An\u00f3nimas III<\/em><\/strong><strong>, sin fecha.<\/strong><\/p>\n<h4><strong>Pastel sobre papel (imagen 15)<\/strong><\/h4>\n<p><em>Las im\u00e1genes que Carlos Alonso vuelca en la serie \u201cManos An\u00f3nimas\u201d, forman parte del imaginario social en torno al terrorismo de Estado en la Argentina. Este imaginario se expresa de diversos modos y, uno de ellos, son las obras de arte y las diversas pr\u00e1cticas est\u00e9ticas. Es importante tener en cuenta que, a la hora de construir un relato sobre el pasado (un relato visual en este caso), no existe una memoria \u00fanica sobre lo ocurrido y, por lo tanto, el hilo que hilvane este relato, ser\u00e1 la consecuencia de aquello que se escoja recordar. Estudios recientes \u2013 los de Hugo Vezzeti, por ejemplo \u2013 han se\u00f1alado que \u201cel pasado ominoso requiere, para convertirse en una experiencia operante y transmisible, de im\u00e1genes y relatos tanto como de interpretaciones racionales y conceptuales\u201d. En el caso de esta obra, <u>la apropiaci\u00f3n ilegal de ni\u00f1os<\/u> llevada a cabo por las fuerzas de seguridad, queda plasmada en una imagen desgarradora. El robo de beb\u00e9s durante la \u00faltima dictadura es un tema abierto que acarrea consigo la complicidad de la sociedad civil y el rol de los medios de comunicaci\u00f3n durante el Proceso.<\/em><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, Alonso nos presenta la imagen de un hombre (armado en esta oportunidad) que irrumpe en un ambiente dom\u00e9stico. La organizaci\u00f3n de la composici\u00f3n es vertical y el espacio compositivo esta divido en tres secciones. El sector central \u2013 el de mayor importancia \u2013 concentra la figura de un hombre con ropas oscuras que lleva sombrero, lentes y guantes y la figura de un ni\u00f1o montando su andador. Es interesante notar la abismal diferencia de fuerzas que el artista despliega a trav\u00e9s del contraste que provocan las figuras del hombre armado y el ni\u00f1o, que a\u00fan no camina, estallando en llanto.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista compositivo, el arma que porta el hombre rompe el equilibrio, al estar representada en una notoria posici\u00f3n diagonal. Los elementos que funcionan como balance en la composici\u00f3n son: en el registro superior derecho, el humo del arma, aparentemente, reci\u00e9n descargada; en el registro inferior izquierdo, la silla invertida.<\/p>\n<p><strong><em>5. Amanecer Argentino I, <\/em>1991<\/strong><\/p>\n<h4><strong>Pastel y \u00f3leo sobre papel (imagen 12)<\/strong><\/h4>\n<p><em>Como consecuencia de las violaciones sistem\u00e1ticas a los derechos humanos perpetradas en nuestro pa\u00eds durante la \u00faltima dictadura, acentuadas por un marco jur\u00eddico e institucional que promueve una pol\u00edtica de olvido y de impunidad \u2013 a trav\u00e9s de la leyes de amnist\u00eda a los responsables del terrorismo de Estado \u2013 se produjo un profundo corte en la trama social que hace que, nuestro pasado reciente, permanezca como un presente eterno, que no termina de \u201cactuar\u201d ni de ser resuelto. <\/em><\/p>\n<p><em>Haciendo un poco de historia: en abril de 1985 se inician las audiencias del Juicio a las tres Juntas Militares. En diciembre de 1986, la Corte Suprema confirma la sentencia dictada por la C\u00e1mara Federal. El Juicio a las Juntas \u2013 que fue oral y p\u00fablico \u2013 y la condena a los responsables m\u00e1ximos de los cr\u00edmenes cometidos durante la dictadura, instal\u00f3 el tema de los desaparecidos en la memoria colectiva. Tambi\u00e9n en diciembre de 1986, durante el gobierno de Ra\u00fal Alfons\u00edn, se sanciona la Ley de Punto Final (Ley 23.492) que elimina la acci\u00f3n penal \u201ccontra toda persona que hubiere cometido delitos vinculados a la instauraci\u00f3n de formas violentas de acci\u00f3n pol\u00edtica hasta el 10 de diciembre de 1983\u201d. En junio de 1987, se sanciona la Ley de Obediencia Debida (Ley 23.521) por la cual los oficiales superiores y subalternos no son punibles de delito por considerar que \u201cobraron en estado de coerci\u00f3n bajo subordinaci\u00f3n a la autoridad superior y en cumplimiento de ordenes, sin facultad o posibilidad de oposici\u00f3n o resistencia a ellas (&#8230;)\u201d. En octubre de 1989, Carlos Menem decreta el Indulto (Decreto 1002\/89) que comprende \u201cla totalidad de las causas abiertas a altos jefes militares que no fueron beneficiados por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida\u201d, borrando los esfuerzos que la sociedad civil realiz\u00f3 durante a\u00f1os e implantando una pol\u00edtica de amnesia colectiva. Es interesante se\u00f1alar que el Ex Jefe del Ej\u00e9rcito, Teniente General Mart\u00edn Balza, en un documento fechado el 25 de abril de 1995, sostuvo respecto a la ley de Obediencia Debida que: \u201cnadie est\u00e1 obligado a cumplir una orden inmoral o que se aparte de las leyes y los reglamentos militares (&#8230;) delinque quien vulnera la Constituci\u00f3n, quien imparte \u00f3rdenes inmorales, quien cumple \u00f3rdenes inmorales y quien, para cumplir un fin que cree justo, emplea medios injustos e inmorales\u201d.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>En el mes de septiembre de 2003 se sanciona la <strong>Ley 25779<\/strong> que anula las leyes de impunidad. Al quedar anuladas las leyes de Obediencia debida y Punto final, se reabren los juicios penales como los que condenaron a Miguel Osvaldo Etchecolatz y al sacerdote Christian Von Wernich.<\/em><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, uno de los aspectos m\u00e1s siniestros de lo ocurrido, sea aceptar que estos cr\u00edmenes ocurrieron en un contexto de aparente \u201cnormalidad\u201d social. La propia metodolog\u00eda utilizada por la dictadura \u2013 basada en la clandestinidad y ocultamiento de los hechos \u2013 oper\u00f3 a favor de esta aterradora realidad. En esta obra, Alonso nos presenta un hombre, de cierta edad, que est\u00e1 solo en una habitaci\u00f3n, parado sobre una cama. En este caso, el \u00fanico \u201catributo\u201d que porta el personaje es un par de anteojos oscuros. No lleva vestimenta, ni civil, ni militar. Salvo por este detalle, es un hombre com\u00fan, que se despierta al amanecer, justo cuando sale el sol. \u00bfacaso no podr\u00eda ser nuestro vecino o alg\u00fan conocido del barrio? La escena que Alonso construye \u2013 y que significativamente titula \u201cAmanecer argentino\u201d \u2013 es extra\u00f1a y siniestra a la vez; simboliza, de modo perturbador, esa condici\u00f3n que fue propia de los a\u00f1os de la dictadura: una <strong>aparente normalidad<\/strong>, en la que la mayor\u00eda de la gente se levantaba todos los d\u00edas para ir a trabajar, a la escuela, etc y, simult\u00e1neamente, otra tanta gente \u2013 quiz\u00e1s como el personaje de esta obra &#8211; se levantaba por las ma\u00f1anas, para allanar domicilios, secuestrar y torturar.<\/p>\n<p><strong><em>6. Amanecer argentino II, <\/em><\/strong><strong>1984<\/strong><\/p>\n<h4>Pastel sobre papel (imagen 13)<\/h4>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A un a\u00f1o de impuesta la dictadura militar, el periodista Rodolfo Walsh, publica una \u201cCarta Abierta de un Escritor a la Junta Militar\u201d. Entre otras varias denuncias, Walsh se\u00f1alaba que: \u201cColmadas las c\u00e1rceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del pa\u00eds virtuales campos de concentraci\u00f3n donde no entra ning\u00fan juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos (&#8230;) convierte a la mayor\u00eda de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin l\u00edmite y el fusilamiento sin juicio\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esta obra esta compuesta por dos pasteles enmarcados en forma de d\u00edptico. Llevando el mismo t\u00edtulo que la obra anterior, \u201cAmanecer argentino\u201d, alude a los secuestros perpetrados durante la dictadura. En ambos casos, dos hombres de aspecto aterrador, rodean con sus brazos los cuerpos de dos mujeres que, ante la indiscutible diferencia de fuerzas, no pueden resistirse. En la escena de la izquierda, el sol que asoma \u2013 y que no casualmente nos remite al sol que aparece en nuestros s\u00edmbolos patrios, tales como la bandera o el escudo nacional \u2013 mira con sorpresa lo que acontece ante sus ojos. En el registro superior de la escena de la derecha, un auto con faros encendidos, espera estacionado a que los dos hombres ingresen en \u00e9l, llevando a la mujer con los ojos vendados.<\/p>\n<p><strong><em>7. Manos An\u00f3nimas V<\/em><\/strong><strong>, 1984<\/strong><\/p>\n<h4>Pastel sobre papel (imagen 11)<\/h4>\n<p>Despu\u00e9s de a\u00f1os de recuperada la democracia, fueron varias las publicaciones que empezaron a recoger testimonios de v\u00edctimas directas del terrorismo de Estado y\/o de sus familiares y amigos. La reconstrucci\u00f3n oral de la memoria es un arma eficaz a la hora de intentar recomponer la trama social desgarrada que dej\u00f3 la dictadura. Una maestra de escuela, recuerda aquellos a\u00f1os con estas palabras: \u201ccuando secuestraron a mi hermano&#8230;mir\u00e1&#8230;la verdad es que me acuerdo tanto de esa \u00e9poca, en que nosotros los que ten\u00edamos la desgracia de tener un familiar detenido-desaparecido \u00e9ramos considerados como pestosos por los vecinos, los conocidos (&#8230;) Camin\u00e1bamos por la calles sin que nadie se animara a saludarnos, porque ellos ten\u00edan miedo, miedo de acercarse a uno, no s\u00e9&#8230; ya nada fue como antes&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/p>\n<p>Un cuerpo de mujer yace acostado en un paisaje que parece sugerir una costa de r\u00edo o de mar. El desnudo femenino es un g\u00e9nero muy utilizado en artes pl\u00e1sticas desde siglos atr\u00e1s y, a pesar de que en el contexto general de la serie, \u00e9ste desnudo refiere a un ser humano que ha sido brutalmente ultrajado, Alonso demuestra manejar la t\u00e9cnica del dibujo con eximia excelencia. El cuerpo de esta mujer, maniatado con su sexo a la vista, parece aludir a la violaci\u00f3n a la que fueron sometidas muchas de las prisioneras detenidas en los Centros Clandestinos de Detenci\u00f3n. Desde el punto de vista compositivo, es interesante notar c\u00f3mo Alonso utiliza transposiciones y transparencias \u2013 sobre todo en la representaci\u00f3n de las piernas \u2013 para dar sensaci\u00f3n de \u201cmovimiento\u201d. Este es uno de los modos en que, un lenguaje art\u00edstico como la pintura \u2013 que a diferencia del cine no incluye la dimensi\u00f3n temporal \u2013 puede generar la idea de movimiento.<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><strong><em> Manos An\u00f3nimas IX<\/em>, 1984<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"9\">\n<li><strong><em> Manos An\u00f3nimas VIII<\/em>, 1986<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<h5><\/h5>\n<h5>Pastel sobre papel (imagen 10)<\/h5>\n<p><em>Otro testimonio es el de Sof\u00eda D. \u201cYo lo que m\u00e1s me acuerdo, aunque no s\u00e9 bien el a\u00f1o, es un d\u00eda, ah\u00ed, en Sarandi, que aparece muerta una chica comunista, Graciela P. Estaba embarazada de ocho meses y creo que iba a la Universidad. Aparece muerta a tiros y despu\u00e9s dicen que fue en un enfrentamiento con la polic\u00eda, que la mina estaba actuando. Pero nosotros la conoc\u00edamos del barrio y sab\u00edamos que no estaba actuando, que no era \u2018terrorista\u2019\u201d.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a> <\/em><\/p>\n<p>Ambos cuadros presentan im\u00e1genes escalofriantes respecto de la tortura y los vej\u00e1menes a los que eran sometidas las prisioneras mujeres. En ambos cuadros, tambi\u00e9n, Alonso utiliza el formato de d\u00edptico: dos escenas que, conjuntamente conforman la obra y que se relacionan sem\u00e1ntica y compositivamente entre s\u00ed. Los personajes femeninos aparecen de perfil, enfrentados y, en ambos cuadros, uno de ellos es una mujer embarazada. Es notable el modo en que las mujeres aparecen \u201cunidas\u201d: tem\u00e1ticamente, desde el horror al que est\u00e1n siendo sometidas; compositivamente, desde el detalle de dos dedos enfrentados que se \u201capuntan\u201d entre s\u00ed (N\u00ba 8) y desde la continuidad de las botas que \u201cmarchan y patean\u201d en el cuadro N\u00ba 9. En esta mismo cuadro, Alonso adem\u00e1s, acent\u00faa la juventud y la belleza de las v\u00edctimas, una de ellas atada con sogas y con el rostro encapuchado para que no pueda reconocer a sus torturadores y la otra, con los ojos bien abiertos, de asombro y terror.<\/p>\n<p class=\"\"><strong><em>10. Manos An\u00f3nimas X<\/em>, 1986<\/strong><\/p>\n<h5>Pastel sobre papel (imagen 6)<\/h5>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>A pesar de las diferentes causas hist\u00f3ricas, los fen\u00f3menos del Holocausto vivido en Alemania despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial y del terrorismo de Estado en la Argentina, comparten la falta de sepulturas de sus v\u00edctimas (la ausencia de los cuerpos de los \u201cdesaparecidos\u201d) Esto, se traduce en la imposibilidad de elaborar el duelo por la muerte de un ser querido que, en todas las civilizaciones, es un ritual indispensable para la salud ps\u00edquica del afectado. Seg\u00fan palabras de George Bataille \u201cel hombre de Neandertal, que todav\u00eda no era un ser humano completo como lo consideramos hoy en d\u00eda, todav\u00eda no ten\u00eda el cerebro desarrollado como el \u201chomo sapiens\u201d, ya enterraba a sus muertos\u201d.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a> <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En este pastel, el artista ubica como centro de la escena, el cuerpo de una mujer, en direcci\u00f3n diagonal. El torso de un hombre (con la vestimenta que Alonso le adjudica a los represores: lentes, sobrero, sobretodo) y las piernas desdibujadas de otro (aparentemente un sepulturero) aparecen en el registro superior de la composici\u00f3n. El elemento que ejerce un fuerte balance vertical (contrastando con la direcci\u00f3n diagonal del cuerpo) es una pala clavada en la tierra. La pala funciona, para una de las posibles interpretaciones de la obra, como un \u201csigno\u201d que alude a las fosas comunes donde eran arrojados muchos de los cuerpos de los \u201cdesaparecidos\u201d y que, luego de recuperada la democracia, fueron exumados por el Equipo de Antropolog\u00eda Forense (EAF) que, a\u00fan hoy, contin\u00faa trabajando en la identificaci\u00f3n de los cuerpos.<\/p>\n<p><strong>\u00a011.\u00a0<\/strong><strong><em>Manos An\u00f3nimas XI<\/em>, 1984<\/strong><\/p>\n<h5>Pastel sobre papel (imagen 5)<\/h5>\n<p>La escena, como varias de la serie, transcurre en un ambiente dom\u00e9stico y refiere a la irrupci\u00f3n de la fuerza y la violencia en el \u00e1mbito familiar. Desde el punto de vista de la composici\u00f3n, en este caso, Alonso dibuja un gran plano rectangular (que en el cuadro funciona como una pared) que contrasta abruptamente con el desorden que reina en todo el resto de la escena. Nuevamente, un beb\u00e9 que a\u00fan no camina (vemos a su izquierda la presencia del andador) llora sin consuelo. Otro elemento que el artista utiliza como met\u00e1fora de lo dom\u00e9stico, es la silla (generalmente de paja y madera) que siempre aparece tirada o tumbada por el accionar de la violencia. Muchos de estos objetos dom\u00e9sticos (sillas, muebles, televisores, libros, etc.) eran tomados por los Grupos de Tareas que, adem\u00e1s de secuestrar personas y allanar domicilios, robaban objetos de valor o elementos que les pudieran ser \u00fatiles.<\/p>\n<p><strong><em>12. Manos An\u00f3nimas XII<\/em>, 1984<\/strong><\/p>\n<h5>Pastel sobre papel (imagen 4)<\/h5>\n<p><em>De los cr\u00edmenes cometidos por el terrorismo de Estado, la desaparici\u00f3n de personas y, seg\u00fan un t\u00e9rmino propuesto por Oscar Ter\u00e1n, la \u201cdesidentificaci\u00f3n\u201d de los ni\u00f1os apropiados y entregados a otras familias \u2013 hoy j\u00f3venes que desconocen su verdadera identidad \u2013 son dos acontecimientos que conllevan un enorme desaf\u00edo \u00e9tico y moral. En ambos casos, el ser humano es sometido a la privaci\u00f3n de sus derechos m\u00e1s b\u00e1sicos: el derecho a la vida y el derecho a la identidad. Por otra parte, las condiciones en las que los prisioneros eran mantenidos en cautiverio \u2013 generalmente en celdas peque\u00f1as, con los ojos vendados y sometidos a sesiones de tortura sistem\u00e1ticas con la intenci\u00f3n de \u201cquebrarlos\u201d para que incurrieran en \u201cdelatar\u201d a compa\u00f1eros de militancia \u2013 eran por completo inhumanas.<\/em><\/p>\n<p><em>La sustracci\u00f3n de la identidad del detenido comenzaba al ingresar a los Centros Clandestinos de Detenci\u00f3n, donde al \u201cencapuchado\u201d se le asignaba un n\u00famero o c\u00f3digo en letras en reemplazo de su verdadero nombre. Habiendo perdido el contacto con el exterior y con el paso del tiempo, la v\u00edctima quedaba sumida en un limbo que, en palabras de Pilar Calveiro<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a>, era una \u201cirrealidad real donde reg\u00edan otras l\u00f3gicas<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>; finalizando, en la mayor\u00eda de los casos, como NN.<\/em><\/p>\n<p>La escena representada en este pastel, refiere a las celdas de detenci\u00f3n de los CCD. Es significativo &#8211; y un elemento crucial en una de las posibles interpretaciones de la obra &#8211; el plano con huellas digitales (s\u00edmbolo indiscutido de nuestra identidad) que aparece en el lado izquierdo de la escena. Esta especie de \u201cmuestrario de huellas digitales\u201d alude a la privaci\u00f3n de la identidad a la que eran sometidos los detenidos. Por otra parte, una figura femenina yace de rodillas \u00bfhabr\u00e1 sido sometida a una sesi\u00f3n de tortura? Alonso representa a una mujer que se inclina sobre un plato de comida, en actitud \u201canimal\u201d, condici\u00f3n que condice con el trato que recibe.<\/p>\n<p class=\"\"><strong><em>13. Amanecer Argentino III<\/em><\/strong><strong>, 1989<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pastel sobre papel (imagen 8)<\/strong><\/p>\n<p><em>La sustracci\u00f3n de la identidad del detenido comenzaba al ingresar a los Centros Clandestinos de Detenci\u00f3n, donde al \u201cencapuchado\u201d se le asignaba un n\u00famero o c\u00f3digo en letras en reemplazo de su verdadero nombre. Habiendo perdido el contacto con el exterior y con el paso del tiempo, la v\u00edctima quedaba sumida en un limbo que, en palabras de Pilar Calveiro<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a>, era una \u201cirrealidad real donde reg\u00edan otras l\u00f3gicas<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a>; finalizando, en la mayor\u00eda de los casos, como NN.<\/em><\/p>\n<p>Con un paisaje de campo como fondo, este pastel presenta con suma claridad la escena de un secuestro y una consecuente apropiaci\u00f3n. Alonso escoge una paleta de colores fr\u00edos (la gama de los azules) para representar a un hombre (vestido con los atributos de secuestrados\/torturador\/represor: sombrero, anteojos, sobretodo) que, en uno de sus brazos, carga el cuerpo desnudo de una mujer y con el otro, sujeta a un ni\u00f1o que llora y se resiste. Una escena que se volvi\u00f3 aterradoramente frecuente durante la dictadura y que encarna uno de los t\u00f3picos m\u00e1s complejos de la metodolg\u00eda implementada durante el terrorismo de Estado.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Manos An\u00f3nimas XIII<\/em><\/strong><strong>, 1986<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Pastel sobre papel (imagen 7 y 9)<\/strong><\/p>\n<p><em>Acompa\u00f1amos la \u00faltima obra de la serie con el testimonio de Silvia M., profesora de matem\u00e1ticas, que recuerda con estas palabras, la noche en que allanaron su casa y secuestraron a su hermano quien, a\u00fan hoy, contin\u00faa desaparecido: \u201cBueno, despu\u00e9s de cenar cada uno se fue a dormir&#8230; A las dos de la ma\u00f1ana tiraron la puerta abajo, hab\u00eda muchos encapuchados, entraron gritando, rompiendo, pateando (&#8230;) Mis viejos y yo y mis hermanos, todos fuimos levantados de la cama a golpes&#8230; te digo, en ese momento no sab\u00eda que pasaba, era desesperaci\u00f3n, vos sent\u00eds un hurac\u00e1n de gritos, golpes (&#8230;) sent\u00eds terror (&#8230;) De pronto est\u00e1s en el suelo, ten\u00e9s una ametralladora en la cabeza&#8230; y \u00bfsab\u00e9s? No se entiende, lo \u00fanico que quer\u00e9s es que termine (&#8230;) y ves c\u00f3mo levantan de los pelos a tu hermano y lo separan del grupo y le ordenan que se arrodille, y ves que le vendan los ojos (&#8230;) lo arrastran (&#8230;) y sent\u00eds que se van (&#8230;) despu\u00e9s nada, s\u00f3lo silencio\u201d.<strong><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, Alonso refiere a la irrupci\u00f3n de la violencia y del sinsentido en la vida del \u00e1mbito familiar y estructura compositivamente la escena de un modo muy desequilibrado (las l\u00edneas dominantes trazadas son muy din\u00e1micas, no es una composici\u00f3n est\u00e1tica) para reforzar la sensaci\u00f3n de desorden y caos. En este caso en particular, el tratamiento del pastel es m\u00e1s \u201cdibuj\u00edstico\u201d que en otras obras de la misma serie (predominan las l\u00edneas con mayor definici\u00f3n y no tanto los trazos gestuales y expresivos). Adem\u00e1s, el artista utiliza ciertas \u201ctransparencias\u201d (zonas en las que se superponen las im\u00e1genes) ya que el pastel (l\u00e1piz de color seco o graso) es propicio para brindar este efecto.<\/p>\n<h4><strong>A modo de conclusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Recordar y \u201chacer memoria\u201d es un proceso de aprendizaje, un fen\u00f3meno cultural expresado por individuos en un grupo social determinado. La importancia fundamental del recuerdo radica en su poder para definir la identidad y la conducta de un pueblo. La memoria tiene efectos actuales y determina la relaci\u00f3n con el futuro.<\/p>\n<p>Si consideramos las producciones est\u00e9ticas como <em>pr\u00e1cticas de resistencia<\/em> ante los intentos por eludir la elaboraci\u00f3n de un pasado que nos devuelve la imagen de una comunidad quebrantada, se torna imperativo indagar y alentar la discusi\u00f3n p\u00fablica a fin de fortalecer la \u00e9tica social, dado que, de lo contrario \u201clo que se silencia no son tan s\u00f3lo experiencias y hechos, sino dimensiones m\u00e1s profundas como valores, sentimientos e ideales (&#8230;) Persistir en el silencio deriva en la repetici\u00f3n, si no de su <em>contenido<\/em>, al menos de su <em>estructura<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El 24 de marzo de 1976 el llamado \u201cProceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional, encabezado por una Junta Militar integrada por un representante de cada una de las Fuerzas Armadas, Videla, Massera y Agosti, derroca a la presidente Isabel Per\u00f3n. Este gobierno militar dura, siete a\u00f1os, hasta 1983.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Testimonios. Otras Voces<\/em>. Selecci\u00f3n realizada por Carlos Boccardo y Juan Carlos Romero, publicaci\u00f3n que form\u00f3 parte de la instalaci\u00f3n \u201cOtras Voces. A 25 a\u00f1os de la dictadura militar\u201d, Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires, marzo-abril de 2001.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Op Cit pag. 53.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u201cExistes porque te recuerdo\u201d, relato de Liliana Felipe y Jesusa Rodr\u00edguez en <em>Debate Feminista<\/em>, a\u00f1o 5, vol 9, marzo 1994, pp. 247-263.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Autora de \u201cLos campos de concentraci\u00f3n en la Argentina\u201d, quien estuvo detenida en la Escuela Mec\u00e1nica de la Armada durante el proceso y, actualmente, reside en M\u00e9xico.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Juan Gelman, \u201cPilar Calveiro describe la vida-muerte de los campos de concentraci\u00f3n del Proceso\u201d, <em>Pagina 12, <\/em>1\/11\/98.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Autora de \u201cLos campos de concentraci\u00f3n en la Argentina\u201d, quien estuvo detenida en la Escuela Mec\u00e1nica de la Armada durante el proceso y, actualmente, reside en M\u00e9xico.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Juan Gelman, \u201cPilar Calveiro describe la vida-muerte de los campos de concentraci\u00f3n del Proceso\u201d, <em>Pagina 12, <\/em>1\/11\/98.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a><\/p>\n<p>[\/et_pb_toggle][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; background_image=\u00bbhttps:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo-nuevo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/COLOURlovers.com-Thin_lines_2.png\u00bb admin_label=\u00bbSecci\u00f3n\u00bb custom_padding=\u00bb0px|0px|0px|0px\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbFila\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; parallax=\u00bboff\u00bb parallax_method=\u00bbon\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo-nuevo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/08\/bg_manosanonimas.jpg\u00bb admin_label=\u00bbImagen\u00bb][\/et_pb_image][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; custom_padding=\u00bb0px||0px|\u00bb admin_label=\u00bbSecci\u00f3n\u00bb][et_pb_row custom_padding=\u00bb0px||0px|\u00bb custom_margin=\u00bb0px||0px|\u00bb parallax_method_1=\u00bboff\u00bb admin_label=\u00bbFila\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; parallax=\u00bboff\u00bb parallax_method=\u00bboff\u00bb][et_pb_divider color=\u00bb#00cf9c\u00bb show_divider=\u00bbon\u00bb divider_style=\u00bbsolid\u00bb divider_position=\u00bbcenter\u00bb admin_label=\u00bbSeparador\u00bb][\/et_pb_divider][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marzo 2003 Pinturas de Carlos Alonso Carlos Alonso seleccion\u00f3 para exponer en el MAM 15 obras de su serie \u00abManos An\u00f3nimas\u00bb, un relato extra\u00eddo del coraz\u00f3n mismo del horror desatado por el terrorismo de estado en la Argentina. La serie completa\u00a0 incluye 31 dibujos y pinturas, fue cedida por decisi\u00f3n del maestro Alonso a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":31619,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"project_category":[11],"project_tag":[],"class_list":["post-31618","project","type-project","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","project_category-11"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/project\/31618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/project"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/project"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31618"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/project\/31618\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31619"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"project_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/project_category?post=31618"},{"taxonomy":"project_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.comisionporlamemoria.org\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/project_tag?post=31618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}