Contraofensiva II

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Condenados
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Violencias
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Violencias no juzgadas
Carátula de causa FSM 27004012/2003/TO36, (RI n° 3744), ampliación de la causa N° FSM 27004012/2003/TO12 (RI nº 3622) Y SU ACUMULADA N° FSM 27004012/2003/TO26 (RI nº 3623)
Nombre de referencia CONTRAOFENSIVA II
Jurisdicción y juzgado Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4- San Martín
Fecha veredicto 26 /11/2021
Condenados/as 1
Nombres de los condenados/as (fuerza represiva) Ocampo, Mario Guillermo (EJÉRCITO). Perpetua.
Absoluciones
Nombres de los absueltos/as (fuerza represiva)
Delitos juzgados Privación ilegítima de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas y con abuso funcional agravada por su duración de más de un mes, tormentos agravados por la condición de perseguidas políticas de las víctimas y homicidio con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas.
Víctimas caso 47
Víctimas no caso identificadas 27
Testimoniantes 47
Violencias registradas 313
Violencias juzgadas 126
Aportes CPM/archivo DIPPBA

En este juicio fue condenado a prisión perpetua Mario Guillermo Ocampo, ex jefe de la Segunda Sección de Ejecución del Destacamento de Inteligencia 201 de Campo de Mayo, por los crímenes cometidos contra 47 militantes de la organización Montoneros que regresaban a la Argentina entre 1979 y 1980 en el marco de la denominada Contraofensiva. La mayoría de las víctimas continúan desaparecidas.

Por haber permanecido prófugo entre 2012 y 2019, el imputado evitó ser parte del primer proceso centrado en la persecución a la Contraofensiva, a cargo del mismo Tribunal Oral Federal N° 4 de San Martín que en agosto de 2021 condenó a la misma pena a otros seis altos jefes de Inteligencia del Ejército.

Ambos juicios demostraron el rol central que cumplió la estructura de Inteligencia del Ejército en la determinación y ejecución del plan criminal de persecución y exterminio de militantes políticos, así como la coordinación represiva ilegal y clandestina desplegada por fuerzas armadas y de seguridad (federales y provinciales) en operativos realizados tanto en el país como en Brasil, Perú y España.

Esta estructura se basaba en la coordinación estratégica entre el Batallón de Inteligencia 601 y el Comando de Institutos Militares Campo de Mayo (jefatura de la Zona IV), desde donde operaban el Destacamento de Inteligencia 201, a cargo de interrogar, analizar y procesar la información extraída a los prisioneros, y la Sección de Operaciones Especiales (SOE), unidad técnica y operativa dentro del Departamento de Inteligencia (G2) del Comando, creada específicamente para planificar y ejecutar secuestros y asesinatos.

El Batallón 601 -dependiente de la Jefatura II de Inteligencia del Estado Mayor General del Ejército- constituía el núcleo de centralización, recepción y remisión de información de inteligencia obtenida mediante torturas a detenidos y detenidas y a través de la infiltración de organizaciones políticas, sindicales y sociales, con la finalidad de planificar y ejecutar las operaciones de secuestro en todo el territorio nacional.