comision
políticas penitenciarias

Condiciones de detención


El Comité contra la Tortura trabaja específicamente en el control de las condiciones de detención y el régimen de vida de las personas privadas de su libertad en todas las unidades carcelarias de la provincia de Buenos Aires. La provincia, con más de 15.000.000 de habitantes, tiene una población carcelaria aproximada de 27.000 personas (Ministerio de Justicia) distribuida en 54 unidades que dependen del Servicio Penitenciario Bonaerense.

En estos lugares se vienen constatando diversas vulneraciones que implican un agravamiento de las condiciones de detención de las personas allí alojadas. Al problema de la sobrepoblación y hacinamiento, y la violencia institucional se asocian paupérrimas condiciones edilicias y un régimen de vida destinado a provocar el sufrimiento e inhabilitación de la persona más que su rehabilitación.

A continuación se detallan algunos de los puntos principales que se observan en las inspecciones que realiza recurrentemente el Comité:

 

a. Régimen de vida

 

  • Horas de encierro: en general las personas alojadas en los pabellones clasificados como “población” permanecen más de 20 horas dentro de la celda.
  • Acceso a la salud: todos los aspectos desarrollados de las condiciones de detención tienen una incidencia negativa directa sobre la salud de los detenidos.
  • Acceso a la educación y al trabajo: estos derechos son constantemente restringidos,  pudiendo acceder un porcentaje muy bajo de los internos. Su acceso está mediado por el SPB, quien lo satisface de acuerdo a un sistema informal de premios y castigos, siendo considerado no como un derecho sino como un beneficio.
  • Requisa: son en general realizadas con violencia sobre los detenidos y sus pertenencias, sometiéndolos a degradación y agresiones físicas directas.
  • Visitas y visitas íntimas: los familiares reciben malos tratos y requisas vejatorias. Muchos detenidos son enviados arbitrariamente a unidades del interior de la provincia y no pueden recibir visitas por la lejanía.
  • Alimentación y Agua potable: en la mayoría de las unidades penitenciarias las personas alojadas padecen hambre; la comida provista por el SPB es insuficiente y de mala calidad y los detenidos basan su alimentación en lo provisto por sus familiares o amigos. Además en algunas unidades de la provincia de Buenos Aires el agua que beben las personas allí alojadas no es apta para el consumo humano.
  • Higiene: el Servicio Penitenciario no provee a los detenidos de elementos de higiene personal. La limpieza de las celdas y lugares comunes de los pabellones la realizan los detenidos.  Los accesos a las duchas también se encuentran recurrentemente  limitados por diversas razones como deficientes e insuficientes instalaciones, ausencia de agua caliente, etc
  • Acceso al teléfono: se ve restringido por varias razones como la falta de aparatos para la cantidad de detenidos, de tarjetas telefónicas o limitaciones en el tiempo disponible.

 

b. Condiciones materiales

 

  • Falta de mantenimiento: inundaciones de pabellones; sistemas cloacales colapsados; filtraciones y perdidas de agua; inexistencia de redes de incendio y de gas natural, carencia de colchones ignífugos, y hacinamiento son características cotidianas en las cárceles bonaerenses.
  • Iluminación: las ventanas de las celdas son tan pequeñas que por lo que no ingresa la suficiente luz natural
  • Instalaciones eléctricas y luz artificial: la mayoría de las veces las instalaciones son precarias y peligrosas
  • Instalaciones sanitarias: en la mayoría de las cárceles los inodoros o letrinas se encuentran ubicados dentro de la celda sin separación alguna del resto del habitáculo.
  • Red de incendio: en las cárceles bonaerenses no existe un sistema centralizado para abrir y cerrar las celdas automáticamente. Tampoco existen planes de evacuación, señalización, hay faltantes de mangueras contra incendio y matafuegos con la carga vencida.
  • Presencia de insectos, ratas y otras alimañas: esto ha sido detectado en numerosas ocasiones en las unidades penales.
  • Camas por detenido: muchas veces las personas alojadas en las unidades penales bonaerenses no tienen camas y en muchas ocasiones no cuentan con colchones, debiendo compartirlos.

Así, las políticas penitenciarias responden a la misma lógica que las políticas de seguridad: se le otorga una peligrosa autonomía a las fuerzas de seguridad y se deja que el Servicio Penitenciario diseñe y organice sus propios dispositivos institucionales.