comision
políticas penitenciarias

Violencia institucional, torturas y muerte

 

A través de sus diversos  informes el Comité  ha dado cuenta del agravamiento de la situación carcelaria y del incremento de las muertes, la tortura y los hechos de violencia intramuros. También de la impunidad que sostiene este sistema: es necesario que los jueces, fiscales y defensores asuman un rol más activo en la lucha contra las violaciones de derechos, dejen de naturalizar la tortura y se despojen de prejuicios hacia la población detenida.

 

Torturas y otros tratos crueles, inhumanos o  degradantes: Una práctica sistemática

 

Desde el Comité contra la Tortura sostenemos que en las cárceles provinciales existe una práctica sistemática de la tortura, caracterización que se sustenta en que existen patrones estructurales que se componen de dos características: la persistencia y la generalidad de las prácticas desplegadas.

En cuanto a la persistencia de la tortura, este Comité viene denunciando desde hace casi 10 años la variedad de métodos implementados en las cárceles provinciales: el submarino seco o húmedo, la picana eléctrica, los palazos con bastones de madera o goma maciza, las golpizas reiteradas, las duchas o manguerazos de agua helada, el aislamiento como castigo y los traslados constantes.

Se han documentado casos, se han formalizado denuncias y se han interpuesto habeas corpus en el marco de los cuales se constató la práctica de torturas.

 

La aplicación de torturas se ha registrado prácticamente en todas las unidades penitenciarias, por eso es que puede hablarse de generalidad del fenómeno y de la existencia de patrones estructurales de violación de derechos de las personas privadas de libertad. No hay espacios determinados de no tortura: con distintas modalidades y frecuencias la tortura existe en cada lugar de detención. Estas prácticas provocan sobre el cuerpo y la psiquis del detenido un sufrimiento intenso, que es sistemático, regular, generalizado y en diferentes circunstancias. En tal sentido es que estas prácticas deben considerarse torturas, no sólo por el daño que producen sino por la certeza de que en alguna oportunidad le llegarán a cada detenido, de que será inevitable su padecimiento.

Asociadas a estas prácticas extendidas de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes y a las condiciones de detención violatorias del principio de trato digno, existen además estructuras de ilegalidad y arbitrariedad ancladas en el propio Servicio Penitenciario Bonaerense que se traducen en la conculcación de derechos de los detenidos.

Esto también se materializa en la ineficacia del sistema de justicia bonaerense y federal para controlar y sancionar a los responsables de las violaciones, así como con la insuficiencia de los mecanismos institucionales de prevención existentes. Hay un patrón general de negligencia y falta de efectividad del Estado para prevenir y sancionar las violaciones de derechos humanos.

 

Violencia institucional

 

La violencia y la tortura se integran y son constitutivas del diseño institucional del Servicio Penitenciario Bonaerense, pensado más en clave de gobernabilidad de la población carcelaria, neutralización subjetiva y disciplinamiento que en el mandato constitucional de la reinserción-resocialización de los detenidos. La violencia, atada a las condiciones de alojamiento y la corrupción estructural que genera padecimientos mayores, termina consolidando un círculo vicioso que no se modifica en el tiempo sino que se profundiza.

Otro problema es que los datos sobre esta problemática están sesgados por la clasificación que realiza la fuerza: ninguna unidad ha informado sobre situaciones en que los detenidos sean víctimas de agresiones por parte de penitenciarios. Es una mala señal: la institución no reconoce que existan esos hechos, lo que contribuye a construir el discurso de la negación (que luego será sustentado por el poder político) y que consolida el encubrimiento y la impunidad hacia adentro de la fuerza.

  • autolesiones
  • accidentes
  • agresión al personal
  • Peleas y represión
  • Lesiones ocasionadas

 

Muertes

 

El Registro de personas fallecidas en el sistema penitenciario provincial, se construye con información obtenida en las inspecciones que realiza el CCT, el relato o comunicación de los detenidos o familiares de las víctimas, las noticias publicadas en distintos medios o lo informado por distintos actores judiciales. La información requerida se constata habitualmente con las causas judiciales que investigan estos hechos.

Es importante aclarar que desde el Comité Contra la Tortura consideramos que toda muerte ocurrida bajo custodia es traumática aunque el SPB las clasifica en traumáticas o no traumáticas.

En esta clasificación las Muertes traumáticas son aquellas producidas en forma violenta como:

    • Heridas de arma blanca: a pesar de los altos porcentajes de estas muertes en ninguna de las causas judiciales que investigan estos hechos se han imputado a agentes penitenciarios como responsables por acción u omisión. La omisión a los deberes de cuidado no ingresa en la lógica judicial o administrativa.
    • Suicidios: El número de muertes por suicidio ha ido creciendo cada año, al 2011 representan el 39% del total de muertes traumáticas. Generalmente provocan dudas en cuanto a cómo se produjeron y las motivaciones de la víctima.

En el caso de las Muertes no traumáticas, que también aumentaron en el último año, representan el 70% del total de muertes y en su mayoría se deben a distintas enfermedades y patologías.

Estas “muertes naturales” son constatadas por médicos de área de sanidad, pero no son investigadas y por tanto no acarrearan ningún tipo de responsabilidad, pese a que en la mayoría se vislumbran procesos de deterioro en enfermedades que no fueron tratadas de manera adecuada. Muchos de estos decesos podrían encuadrar en el delito de abandono de persona.

En varios casos de personas fallecidas, se constata que previamente han sufrido represalias, amenazas, golpes y hostigamientos, situaciones que al ser denunciadas incrementan la violencia y la tortura sobre ellos.