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En los tribunales de Pergamino, comenzó esta mañana el juicio por la masacre de la comisaría 1°, ocurrida el 2 de marzo de 2017. Seis ex policías están imputados por la muerte de siete jóvenes. Una multitud se juntó, esperó en la puerta del tribunal y al finalizar la audiencia, acompañó la conferencia de prensa que realizaron familiares de las víctimas, abogados y abogadas de la querella y el integrante de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) Víctor de Gennaro. El juicio continúa mañana con las declaraciones de familiares, que serán acompañados por el miembro de la CPM el padre Pepe di Paola.

“Es un juicio histórico y espero que tengamos una condena ejemplar. Necesitamos que esta justicia sirva para que no haya más pibes víctimas de la fuerza policial, para que la sociedad no siga naturalizando estas muertes”, señaló Cristina Gramajo, mamá de Sergio Filiberto, en la conferencia de prensa que se realizó tras la finalización de la primera audiencia del debate oral y público por la masacre de Pergamino.

El 2 de marzo de 2017, Sergio Filiberto, Fernando Latorre, Alán Córdoba, John Claros, Franco Pizarro, Juan José Cabrera y Federico Perrota murieron asfixiados y quemados, encerrados en la celda 1 de la comisaría 1° de Pergamino. Durante la lectura de los lineamientos del juicio, el Ministerio Público Fiscal y particulares damnificados, a través de sus abogados, señalaron que intentarán probar que los policías que estaban de servicio ese día no hicieron nada por apagar el fuego, desoyeron los gritos de auxilio, demoraron en llamar a emergencia y, finalmente, obstaculizaron la labor de los bomberos.

Durante el juicio, que está previsto se extienda hasta mediados de octubre, el Tribunal Oral en lo Criminal N 1 de Pergamino deberá evaluar las pruebas y juzgar la responsabilidad penal de los ex policías bonaerenses Brian Carrizo, Alexis Eva, Matías Giulietti, Carolina Guevara, Sergio Rodas y el entonces comisario Alberto Donza —que estuvo 14 meses prófugo— imputados por abandono de persona seguido de muerte. Todos fueron desafectados de la fuerza y están con prisión preventiva; sólo Eva y Donza esperan el juicio en prisión, el resto está con arresto domiciliario.

Por su parte, los abogados defensores intentaron desligar responsabilidades por la masacre; el doctor Torrens, que representa a la comisario Donza sostuvo que no existió dolo, que las condiciones materiales de la comisaría habían sido denunciados por el mismo comisario y no tuvo ninguna respuesta. Mientras que el abogado Gonzalo Alba, que representa al resto de los imputados, desconociendo la posición de garante de los funcionarios policiales, llegó a postular que «murieron de un modo despreciable pero no todo acto de gravedad tiene necesariamente que tener un responsable o castigo»

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) patrocina a cinco de las siete familias y participó de la conferencia de prensa que se realizó este lunes frente a las puertas del tribunal. “El inicio de este juicio nos abre la posibilidad de la justicia para las víctimas y también la posibilidad de revertir la violencia y el sufrimiento que se genera en los lugares de encierro y que la Comisión viene denunciando desde hace años”, expresó el integrante de la CPM, Víctor de Gennaro. Y agregó: “La lucha de los familiares es un ejemplo que fortaleció la organización de las familias víctimas de violencia institucional y nos permite tener la esperanza de un nunca más”.

La CPM acompañó a los familiares desde el primer momento y denunció que la masacre de Pergamino fue una masacre anunciada. Desde este lunes, se juzga en la justicia a los responsables directos de esas muertes pero no a los responsables funcionales. El organismo venía advirtiendo que la situación en las comisarías bonaerenses era crítica y las personas detenidas estaban en riesgo permanente de muerte.

“Lo importante es que pudimos llegar a este juicio. Es muy difícil llegar a esta instancia cuando hay responsabilidades de la policía y el Estado. Lo logramos y llegamos con muchas pruebas para sostener la responsabilidad de los policías imputados en estas muertes violentas”, sostuvo Margarita Jarque, directora de Litigio Estratégico de la CPM.

“Ha sido muy duro para mí, él vino a Argentina para tener un futuro. Le doy gracias a todas las madres que me han apoyado cuando yo no estaba acá”, dijo Carmenza Claros, mamá de John, que viajó desde Colombia para presenciar el inicio del juicio.

“Me cuesta todavía salir de mi casa. Espero que haya justicia, por todo ese dolor que sufrimos día a día. Yo todavía cada noche dejo un plato pensando que va a volver”, señaló Alicia González, mamá de Franco Pizarro. “Es duro, a nosotros nos arruinaron la vida, pero siempre supe que vamos a hacer justicia”, agregó Juan Carlos, papá de Franco, que fue el segundo en llegar a la puerta de la comisaría aquel 2 de marzo de 2017.

El juicio comenzó justo el día en que se cumplieron dos años y seis meses de la masacre. Durante todo esto tiempo, familiares, amigos y amigas de los jóvenes estuvieron en las calles empujando el reclamo de justicia. Desde el primer día, hubo personas que se solidarizaron con la causa, muchas otras se fueron sumando con el correr de los meses; esa movilización permitió visibilizar el caso, desmontar prejuicios y, fundamentalmente, logró revertir la versión policial de la masacre. La multitud que acompañó hoy el comienzo del juicio es un fiel reflejo de esa lucha.

La primera jornada del juicio contó también con la participación del diputado nacional Horacio Pietragalla y el diputado provincial Miguel Funes. Las audiencias se retoman mañana en los tribunales, situados en calle Pinto 1251, con las declaraciones de familiares de las víctimas. Mientras el fuego crecía en la dependencia policial, ante la pasividad de los policías, las madres comenzaron a recibir mensajes de teléfono de sus hijos que pedían auxilio, que se acerquen a la comisaría, que los estaban matando.

“Me siento fuerte para estar mañana frente a ellos y declarar. Quiero que se hable de Fernando, de quién era mi hijo, de su bebé, de sus sueños. No era sólo uno de los chicos que murió en la comisaría”, enfatizó Silvia Rosito, mamá de Fernando Latorre.

Para esa segunda audiencia, el integrante de la CPM el padre Pepe di Paola viajará a la ciudad para acompañar a familiares en un momento tan especial del juicio.

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