Trabajamos por la memoria, la igualdad
y la defensa de los derechos humanos

En el marco de la jornada “Una vez más: defender los derechos humanos para fortalecer la democracia”, organizada por la Asociación Bancaria, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) entregó los documentos de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia Buenos Aires (DIPPBA) que dan cuenta de casi cinco décadas de espionaje y persecución sobre los trabajadores bancarios.

Desde su creación en 1956, la DIPPBA incorporó en el listado de gremios a espiar y controlar a la Asociación Bancaria y, hasta el momento de disolución en 1998, la inteligencia fue constante. En el archivo se encuentran más de 30 legajos de la Asociación Bancaria de diferentes seccionales de la provincia de Buenos Aires: Pergamino, Bahía Blanca, Chascomus, Chivilcoy, Junín, Tandil, Coronel Dorrego, La Plata, entre otros. Y los temas que inician los legajos son diversos; desde huelgas, movilizaciones, elecciones hasta la persecución más minuciosa a los trabajadores y las trabajadoras bancarias.

“Es importante conmemorar la historia de lucha de los actores sindicales, rescatar hoy estos documentos para vincular esa historia con las peleas del presente. Muchas veces, se ha pretendido volcar un manto de silencio sobre la luchas del movimiento obrero; sin embargo, ese discurso es desmentido por la presencia permanente de los los sindicatos y trabajadores en las calles reclamando por sus derechos laborales demuestra”, señaló el presidente de la CPM, Víctor Mendibil, durante el acto público. Junto a Mendibil, estuvo la directora del programa de Investigación de la CPM, Samanta Salvatori. La mesa también estuvo conformada por el secretario general adjunto, Andrés Castillo, y la secretaria de género e igualdad, Claudia Ormachea, de la Asociación Bancaria y el historiador Waldo Ansaldi.

Entre el material entregado, gran parte de los legajos dan cuenta de la inteligencia desarrollada sobre la movilización de los trabajadores en los años 1958 y 1959, en lo que se conoce como la “gran” huelga y que terminó con numerosos dirigentes sindicales arrestados y casi 6.000 trabajadores cesanteados.

También existe una importante cantidad de documentos vinculados a la persecución, detención y desaparición de trabajadores bancarios durante la última dictadura militar. El terrorismo de Estado dejó un saldo de más de 200 trabajadores bancarios detenidos desaparecidos; más de la mitad de ellos se encuentran denunciados en fichas personales del archivo de la DIPPBA. Algunas de las fichas remiten a los legajos sobre la Asociación bancaria y otros a las solicitudes de paradero, denuncias de los familiares por los secuestros. En algunos de las fichas se encuentra un sello que dice “fallecido” otros “desaparecidos”.

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