Mecanismo Local de Prevención de la Tortura de la
Provincia de Buenos Aires (Ley Nacional 26.827)

Esta crónica fue realizada al conmemorarse los 15 años gracias al registro audiovisual de la inspección elaborado por la CPM.

La inspección fue ordenada por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N1 1 de La Plata, presidido por el doctor Carlos Alberto Rozanski e integrado con los doctores Horacio Alfredo Isaurralde y Norberto Lorenzo, con la asistencia de: por la representación de la señora Nilda Emma Eloy -presente en la diligencia- y por la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos la doctora  Ángela Alejandra Guadalupe Godoy, el señor Fiscal General ante el Tribunal doctor Carlos Dulau Dumm, y nadie por parte de la defensa, habiendo anticipado previamente el doctor Luis Eduardo Boffi Carri Pérez que no comparecería a esta diligencia, todo ante el Secretario autorizante doctor Rubén Oscar Aller. Testigos Jorge Julio López, Diego Barreda.

Los testigos reconocen las instalaciones. Ingresan a la zona de calabozos. Barreda reconoce una de las celdas donde se habrían alojado a tres chicos, uno de Astilleros y dos de Propulsora, en una celda contigua a la suya. Reconoce los camastros de hormigón de los calabozos. El testigo López reconoce en uno de los pasillos el calabozo o celda donde lo mantuvieron cautivo. Afirma que cerraron las ventiluces y dice “había dejado una marca yo, pero no está más. Acá estuve un mes y pico, luego me trasladaron a otra celda detrás del patio”.

Un oficial del establecimiento aclara a los jueces que en la Comisaría 8va. Se realizaron alrededor de seis modificaciones a lo largo del tiempo. Caminan hacia los actuales pabellones colectivos y el recorrido se realiza entre las pertenencias de las personas alojadas en ese momento. Barreda afirma que recuerda un lugar más grande, sin divisorias y que no reconoce el patio porque nunca los llevaron.

López si reconoce el lugar y habla del patio contiguo. “Acá estuvimos… en esta cama de arriba. Y la salida al patio es esta (señala caminando). “ste lugar está igual. Acá habían traído a unas travestis que las tuvieron unos días acá también (señala el patio interno con rejas en el techo) pero esas eran “comunes”. El juez Lorenzo señala: “López afirma que el Ejército trajo a cuatro travestis que estaban mezcladas con los detenidos políticos y que el lugar está igual, donde sacaban a los detenidos a tomar sol”. López recuerda también a un chico de “La banda del Turco”, apellido Feligroso, de Los Hornos (comunes).   También reconoce el lugar de la letrina o baño. Continuan caminando y reconoce otro sector de celdas, nombra a detenidos Mayor, la señora,  dos personas de Lobos, Forese y la sra. Mónaco, “Cuando los militares sabían que no venía nadie, los dejaban estar juntos de noche. De día no, los separaban”

Barreda: yo tengo registro de un lugar más grande pero si reconozco el pasillo. Al atardecer los chicos de Astilleros y de Propulsora, que estaban frente a donde estaba yo, cantaban  y hacían coros. Acá los dejaban, porque ellos me contaron que en la 5ta. No los dejaban”.

López: Una vez estando en el calabozo chico, viene un señor, que sería un comisario, no lo sé… o uno de investigaciones…. Y le dice al vigilante: ¿por qué esta ese hombre ahí? averigua todos los días que vio y que no vio López y a dónde lo tuvieron. Y yo no hablé nunca con ese policía, que prefiero no nombrar porque ese policía me dijo, “a mi no me digas nada, porque cuando vos hables, te van a voletear”

Los testigos reconocen la cocina del lugar pero dicen que la comida que les daban venía d ela Unidad 9. López: “En año nuevo y navidad nos sacaron a todos los presos al pasillo y brindamos con ellos. Me trajeron el 21 o 22 de diciembre y estuve hasta el 4 o 5 de abril. Cuando me sacaron me tuvieron dando vueltas por todos lados, por Olmos, por todos lados. A la tarde terminamos en la Unidad 9. Casi cuatro meses, la conocía como si fuera mía”

En el recorrido, se sale a un patio externo que tiene un portón de chapa que da hacia la calle 74. Puede verse que las fuerzas policiales mantienen  a un escuadrón anti motín desplegado porque en dos camiones celulares alojaron  a los presos comunes en ese momento para liberar los calabozos para realizar la inspección. Los presos comienzan a quejarse, llamar a los encargados, decir que tienen sed, golpear las chapas de los camiones.   

Barreda reconoce el lugar y dice que a él lo ingresaron por el otro portón, sobre av 7. López afirma que a él lo ingresaron por la puerta del frente de la sede policial. No reconocen el lugar, galponcito, donde actualmente se guarda el archivo de la comisaria. Barreda: “cuando entre, no me llevaron al calabozo. Me mandaron a bañar, me afeitaron ellos porque supuestamente me podía cortar. Tenía una barba de 4 meses. Acá me trajeron supuestamente para “blanquearme”, estuve 20 días secuestrado acá y después me blanquearon”.

López no sube al primer piso porque nunca lo llevaron.  Barreda reconoce el primer piso del lugar. Comenta que lo trajeron de la zona de calabozos al primer piso y reconoce un puente vidriado que dirige a unas oficinas (actualmente modificadas con durlock) y cuenta que lo llevaron a una oficina. Reconoce el circuito, más allá de las modificaciones. “Me traía una persona de civil, sin estar esposado, sin vendas. Había una mesa y dos sillas, y ahí sacó un arma y la puso bien a la vista, para que yo la agarre.(declaración) Pude reconocer el cartel de la panadería de enfrente. 

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