Mecanismo Local de Prevención de la Tortura de la
Provincia de Buenos Aires (Ley Nacional 26.827)

El proyecto de ley busca equiparar a ex militares que participaron en la guerra de Malvinas con el régimen especial jubilatorio que tienen los ex soldados conscriptos. La medida de aprobarse alcanzaría a superiores de las Fuerzas Armadas denunciados por torturar a sus propios soldados durante el conflicto bélico. En una carta dirigida al presidente de la Cámara de Diputados bonaerense Federico Otermín y la presidenta del Senado provincial Verónica Magario, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) rechazó el proyecto de ley que desconoce las más de 180 denuncias judiciales por estos crímenes de lesa humanidad y pretende beneficiar con una jubilación honorífica a los militares que formaron parte del poder de la dictadura militar.  

Pedro Valentín Pierre fue denunciado en 2006 por el soldado Darío Gleriano. Durante la guerra de Malvinas, mientras se desarrollaba un ataque inglés, Gleriano fue estaqueado entre tanques de combustible en las inmediaciones del aeropuerto. Más de 180 ex soldados conscriptos relataron en la causa judicial 1777/07 las torturas y malos tratos a los que fueron sometidos en las islas.

En caso de aprobarse el proyecto de ley presentado por el diputado bonaerense Fabio Britos, Pierre y otros ex militares denunciados por torturar a soldados conscriptos serían beneficiados con una jubilación honorífica que no merecen.

El proyecto plantea equiparar a ex militares que participaron en la guerra de Malvinas con el Beneficio del Régimen Especial Jubilatorio que tienen los ex soldados conscriptos de Malvinas, que gozan de un reconocimiento especial para todos aquellos que aportan al Instituto de Previsión Social (IPS).

Además de desconocer la causa judicial en que se investigan estos crímenes de lesa humanidad, el proyecto busca de manera injusta equiparar la condición de los militares de carrera con los ex soldados conscriptos, jóvenes –en su gran mayoría de 18 años– obligados a ir a la guerra por decisión de la dictadura genocida.

En la nota enviada al presidente de la Cámara de Diputados de Buenos Aires, Federico Otermín y a la presidenta del Senado Verónica Magario, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) señaló que es “profundamente injusto” no hacer esta distinción entre personal militar y soldados. “Los únicos héroes reconocibles son los soldados, jóvenes del pueblo argentino, que supieron comportarse con la mayor dignidad y solidaridad frente a una situación adversa, no solo por estar en una guerra, sino por las condiciones a los que fueron sometidos, faltos de entrenamiento, condenados a pasar hambre y frio y, por si no alcanzara, a ser torturados por sus superiores”, resalta la nota que lleva la firma de todas y todos los integrantes de la CPM, encabezada por sus presidentes Adolfo Pérez Esquivel y Dora Barrancos.

Y agrega: “Los militares de carrera tenían vocación y voluntad para la guerra, con autoridad para decidir y dar órdenes, cobraban un salario y lo siguieron haciendo cuando volvieron, contando con la asistencia y reconocimiento de su propia fuerza y del Estado. Nada de esto pasó con los soldados que cuando volvieron solo recibieron la orden del silencio, ninguna asistencia, ninguna pensión, tuvieron que sobrevivir conviviendo con el trauma y las heridas de la guerra y los padecimientos que le infligieron sus superiores”.

La nota enviada por la CPM también señala que el personal militar, que serían alcanzados por esta ley, ya percibe las pensiones correspondientes por su actuación. Que la Provincia le otorgue un beneficio similar a la jubilación anticipada que tiene el universo de ex soldados implicaría, a su vez, una erogación para el erario ya deficitario del IPS, constituido con el aporte de los trabajadores y trabajadores de la provincia de Buenos Aires.

Share This
X